IR/DICYT El primer ministro británico Anthony Blair ha propuesto, tras pedir asesoramiento al consejero científico principal del país, sir David King, la creación de un grupo de investigación internacional que contribuya a reducir el impacto de los desastres naturales mediante la detección y alerta temprana de los mismos. Blair aprovechará la presidencia de su país al frente del grupo de naciones del G-8 para conseguir el respaldo necesario para su propuesta durante la próxima cumbre, que se desarrollará del 6 al 8 de julio en la ciudad escocesa de Gleneagles.
Tras una primera reunión del grupo de expertos convocados por King, en la que se evaluó la situación actual en la que se enmarcan los desastres naturales físicos y la eficiencia de la aplicados de esos mismo marcos por parte de la Ciencia, el consejero agradeció al primer ministro el apoyo recibido, manifestando que “el conocimiento científico desempeña una función esencial, que contribuye a que podamos estar mejor preparados a nivel mundial ante los inevitables desastres naturales”.
Los científicos reflexionaron sobre el tipo de investigación idónea para salvar las lagunas existentes en este campo. A este respecto, David King ha añadido que: “La ciencia puede salvar vidas. A pesar de los considerables avances, parece que el conocimiento científico no se aplica a menudo de forma eficiente en las políticas y programas de gestión de riesgos en situaciones de desastre. Existe asimismo la necesidad de evaluar de forma más sistemática qué es lo que tiene que ofrecer la base científica [en estas situaciones], y de fortalecer y mejorar la integración de los conocimientos científicos y de las pruebas en la toma de decisiones políticas”.
Responsabilidades
Tras su creación, el grupo de científicos se encargará de asesorar a los responsables políticos sobre los posibles desastres naturales que pueden afectar de forma significativa tanto a pequeñas y medianas regiones como al mundo en general. Además, analizarán de qué forma pueden la ciencia y la tecnología contribuir a reducir el impacto de estas catástrofes.
Por otra parte, el grupo servirá de escenario a la puesta en común del trabajo de los distintos científicos y grupos de investigación para tratar de completar los huecos existentes en la materia. Su trabajo se verá reforzado, según la propuesta, con la ampliación del sistema de alerta temprana de la Organización Metereológica Mundial, de la que se solicita que ofrezca un sistema de aviso ante cataclismos de una foma más coordinada.