Ciencia España , Valladolid, Miércoles, 10 de mayo de 2017 a las 16:32

Un estudio analizará si las personas ancianas con enfermedad cardiovascular reciben el tratamiento óptimo

A través de este trabajo, que se pondrá en marcha en todos los servicios de Medicina Interna de España, se va a investigar los tratamientos que reciben los mayores de 90 años, teniendo en cuenta, entre otros, su estado funcional y cognitivo

SEMI/DICYT A pesar del progresivo descenso de la mortalidad por enfermedad coronaria y enfermedad cerebro-vascular, las enfermedades vasculares siguen siendo la primera causa de muerte en nuestro país y en los países de nuestro entorno, debido principalmente al envejecimiento de la población, ya que al vivir más se incrementa el riesgo de sufrir una complicación cardiovascular.

 

Precisamente, con el objetivo de conocer la situación de los pacientes muy ancianos (mayores de 90 años) con enfermedad cardiovascular, el Grupo de Riesgo Vascular de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) pone en marcha el registro NONAVASC-2, que se presentará en el marco de la XIII Reunión de Riesgo Vascular que organiza la SEMI en Valladolid.

 

“Mediante este estudio –que se iniciará en todos los servicios de Medicina Interna de España- pretendemos ver si las personas muy ancianas y con enfermedad cardiovascular, reciben tratamientos óptimos para prevenir una nueva complicación cardiovascular, y si el hecho de que los reciban o no depende de su situación funcional o cognitiva, es decir, si aquellos pacientes que tienen una demencia reciben menos tratamientos preventivos para la enfermedad cardiovascular que los que no tienen”, explica el Dr. José María Mostaza Prieto, coordinador del Grupo de Riesgo Vascular de la SEMI.

 

Más de 200 expertos se darán cita en este encuentro en el que se actualizarán los temas más relevantes en riesgo vascular, como insuficiencia cardiaca, diabetes, manejo de la hipercocolesterolemia, hipertensión arterial o el tratamiento con anticoagulantes para la fibrilación auricular.

 

La prevención de los factores de riesgo resulta fundamental en la enfermedad cardiovascular. En este sentido, debe destacarse el impacto de la obesidad y la diabetes cuya incidencia está creciendo en la población española al igual que en otros países industrializados.

 

Por otra parte, gracias a una mayor concienciación de la población, factores como el colesterol alto, la vida sedentaria, el tabaco, la hipertensión o una mala dieta, cada vez tienen un mejor control, lo que repercute positivamente en las enfermedades cardiovasculares.

 

En este sentido, el estudio español PREDIMED, cuyos nuevos resultados centrarán una de las mesas de la reunión, ha puesto de relieve cómo la dieta mediterránea reduce la tasa de complicaciones cardiovasculares.

 

Especial relevancia tienen los cambios en el estilo de vida para los pacientes con diabetes, tratamiento que incluye pérdida de peso, ejercicio físico regular, dieta baja en calorías y azúcares, y evitar el hábito tabáquico y bajar el colesterol. Asimismo, se revisarán las principales novedades terapéuticas, actualizando los últimos estudios que analizan el efecto de los fármacos antidiabéticos en el riesgo cardiovascular.

 

Igualmente, cada vez se está observando en mayor medida cómo influye el microbioma, es decir la cantidad y calidad de las bacterias que viven en el interior de nuestro intestino, en determinadas enfermedades y, entre ellas, la obesidad, la diabetes o la enfermedad cardiovascular. “Se trata de un campo emergente que está empezando a desarrollarse”, señala el Dr. Mostaza.

 

En el marco de la reunión, la SEMI presentará además los primeros resultados de los 280 pacientes incluidos en el registro REHGNA (Registro de pacientes con Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico) que lleva en marcha un año.

 

Además, también se darán a conocer resultados de estudios externos, como el estudio FOURIER (sobre morbimortalidad acerca de nuevas medicinas que se emplean para bajar el colesterol y que consiguen reducir la tasa de complicaciones cardiovasculares) y los datos del registro de pacientes con fibrilación auricular ingresados en servicios de Medicina Interna. “Este estudio muestra que cada vez se hacen las cosas mejor, ya que hasta hace unos años los pacientes mayores apenas recibían tratamiento para prevenir el ictus, y actualmente los pacientes con fibrilación auricular que ingresan en Medicina Interna están siendo anticoagulados de forma adecuada, lo que contribuye a su prevención”, apunta el coordinador del Grupo de Riesgo Vascular de la SEMI.