Ciencia Argentina , Buenos Aires, Jueves, 03 de julio de 2008 a las 18:34

Un estudio argentino analiza anticuerpos que mejoren la respuesta inmune en enfermedades no infecciosas

El objetivo es que los datos sean de utilidad en la lucha contra enfermedades como el cáncer o las alergias

MINCYT/DICYT El estudio de anticuerpos y antígenos, así como la posibilidad de producir vacunas recombinantes por medio de ingeniería genética de proteínas, son algunas de las tareas de un grupo de investigación argentino que busca diseñar estrategias que puedan ser usadas en un futuro para aumentar la respuesta inmune en enfermedades no infecciosas como el cáncer y modular la respuesta en enfermedades autoinmunes y alérgicas.

 

Los anticuerpos son proteínas que desarrollan una superficie complementaria de la forma que tienen los antígenos, de manera de unirse a ellos y neutralizarlos. Durante la respuesta inmunológica, esa forma va cambiando, de manera de adaptarse cada vez más finamente a esa forma extraña. A ese proceso se lo denomina maduración de la afinidad de los anticuerpos.

 

El grupo de investigación dirigido por el Dr. Fernando Goldbaum se propuso estudiar las bases moleculares del proceso de maduración de la afinidad de anticuerpos anti-proteínas utilizando como antígeno modelo lisozima. Estudiando la estabilidad de fragmentos recombinantes de dichos anticuerpos, demostraron que el proceso de maduración de la afinidad mejora además de la interfaz de unión al antígeno la interfaz VH-VL para producir un paratope con mayor flexibilidad que pueda soportar los cambios conformacionales producidos por la unión con el antígeno sin ver comprometida su estabilidad. Estos conocimientos, adquiridos en el desarrollo de un proyecto financiado por el FONCyT, pueden ser de importancia para la generación de anticuerpos para fines biotecnológicos.
 

 

Laboratorio de Inmunología Molecular y Estructural

 

En este laboratorio se estudia la estructura y la función de las moléculas que hacen que el sistema inmunológico reconozca como extrañas a las sustancias que provienen de los microorganismos y pueda montar una defensa efectiva y específica contra éstos. También se evalúa la posibilidad de producir vacunas recombinantes por medio de ingeniería genética de proteínas, a fines de generar los anticuerpos que protejan de enfermedades infecciosas. Estas estrategias pueden ser usadas en un futuro para aumentar la respuesta inmune en enfermedades no infecciosas como el cáncer y modular la respuesta en enfermedades autoinmunes y alérgicas.