Ciencia España , Palencia, Miércoles, 15 de marzo de 2017 a las 10:57

Un estudio media en la problemática del meloncillo en el suroeste de la Península Ibérica

Este pequeño mamífero se encuentra actualmente en expansión y se percibe como una competencia por las especies de caza menor, ya que se alimenta de ellas

Cristina G. Pedraz/DICYT El meloncillo (‘Herpestes ichneumon’), conocido también como mangosta egipcia, es un pequeño mamífero carnívoro que, en la Península Ibérica, se distribuye principalmente a lo largo del cuadrante suroeste. En los últimos años, como explica María Martínez Jáuregui, investigadora del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR), centro mixto del CIFOR-INIA, “se ha detectado que las poblaciones de meloncillo han aumentado y se han expandido por el territorio debido a diversas causas, entre las que destaca la ‘matorralización’ del paisaje por el abandono de cultivos y un menor uso de la leña de los bosques”.

 

Estos cambios en las actividades socioeconómicas del hombre han favorecido la proliferación del meloncillo, que se alimenta de especies como el conejo o la perdiz, lo que ha propiciado a su vez “que exista una demanda creciente por parte de algunos sectores de la sociedad para que sus poblaciones se controlen”.

 

“El meloncillo se percibe como una competencia por las especies de caza menor y como un impedimento en la recuperación del conejo de monte en algunos territorios donde las poblaciones se han visto diezmadas por la enfermedad hemorrágica del conejo (EHC), una enfermedad vírica de los conejos domésticos y silvestres extremadamente contagiosa, y la mixomatosis, otra enfermedad de origen vírico con alta mortalidad.

 

Conscientes del conflicto, un equipo de científicos del Centro de Investigación Forestal (CIFOR-INIA), el Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR) -centro mixto del CIFOR-INIA y la Escuela de Ingenierías Agrarias de la Universidad de Valladolid, situado en el Campus de Palencia- y la Cátedra de Recursos Cinegéticos y Piscícolas (CRCP) de la Universidad de Córdoba, ha tratado de mediar en la situación, estudiando las percepciones de cazadores y propietarios en relación a las poblaciones de meloncillo y analizando las preferencias de los implicados en su gestión.

 

El equipo del CIFOR-INIA y la CRCP-Universidad de Córdoba lleva tiempo colaborando de manera interdisciplinar en temas relacionados con la conservación, gestión y economía de la fauna silvestre, con una especial atención en la caza sostenible.

 

En el trabajo, publicado en la revista ‘Biological Conservation’, se propuso como un escenario real la posibilidad de cazar al meloncillo, a pesar de que actualmente no está declarado como especie cinegética.

 

Para ello, se realizaron encuestas estructuradas a 116 propietarios de terrenos cinegéticos y 251 cazadores y se aplicaron herramientas propias de la economía ambiental, que permiten simular mercados para recoger las preferencias declaradas de los encuestados.

 

Una oportunidad de actividad comercial

 

Los resultados pusieron de manifiesto, en primer lugar, que el meloncillo es percibido negativamente en los territorios donde se comercializa la caza menor. “Esta conclusión es relevante porque hoy en día se sabe que cualquier medida de conservación o gestión de una especie requiere de la aceptación de las personas directamente afectadas por ellas”, señala Martínez Jáuregui, quien encabeza el trabajo.

 

En segundo lugar, la investigación mostró que tanto los propietarios de terrenos cinegéticos como los cazadores ven la caza de meloncillo como una oportunidad de actividad comercial. Finalmente, observaron que hay posibilidad de compensar parcialmente los costes de los propietarios por el control de las poblaciones, ya que los cazadores también están dispuestos a pagar una pequeña cantidad.

 

 

 

 

Referencia bibliográfica:
 Martínez-Jauregui, M., Linares, O., Carranza, J., y Soliño, M. (2017). “Dealing with conflicts between people and colonizing native predator species”. Biological Conservation, 209, 239-244. http://dx.doi.org/10.1016/j.biocon.2017.02.034