Ciencia España , León, Miércoles, 09 de mayo de 2007 a las 12:10

Un estudio utiliza los insectos como bioindicadores del estado del Medio Ambiente

Mediante el análisis de los artrópodos presentes en los brezales de la Cordillera Cantábrica

MJF/DICYT Los artrópodos que colonizan los ecosistemas de matorrales pueden ofrecer claves acerca de los cambios que están experimentando las estructuras vegetales en las que habitan. Este es el punto de partida de una investigación que dirige el profesor de la Universidad de León, José María Salgado Costas, dirigida a estudiar el posible uso de determinados grupos de insectos, los carábidos, crisomélidos y heterópteros, como bioindicadores de las perturbaciones a las que se ven sometidas las comunidades de brezales de la Cordillera Cantábrica.


La investigación se centra sobre una especie concreta de brezal, la Calluna vulgaris, cuyos últimos reductos en Europa se encuentran situados en el Norte de España y está considerada por la directiva europea como un hábitat de conservación. Para ello, los investigadores de la Universidad de León disponen de distintas parcelas experimentales ubicadas en las montañas de Begarada y San Isidro, en la provincia de León.


El estudio comprende la caracterización de la biodiversidad de invertebrados artrópodos que habitan en estas comunidades de brezales para estudiar su respuesta a las perturbaciones sufridas por los ecosistemas de estos matorrales. Entre los cambios estudiados y provocados en estas parcelas experimentales para estudiar el efecto de los mismos se encuentran la presencia de nitrógeno a consecuencia de la contaminación atmosférica, la quema, como principal manejo tradicional, y también el abandono del uso del territorio.


Una vez infringidas estas alteraciones el objetivo de la investigación consiste en estudiar la evolución de la población de artrópodos a partir de los cambios ocasionados en los distintos tipos de vegetación. Así, mediante la quema de parcelas, los investigadores analizan la regeneración vegetal de las mismas y la recolonización por parte de los distintos insectos objeto de la investigación.


El objetivo final del proyecto es doble ya que, por un lado, plantea un proceso de gestión de las comunidades arbustivas para fomentar la conservación de la especie de brezal calluna y, por otro, la caracterización de las especies de artrópodos endémicas de estas estructuras vegetales para establecer medidas que garanticen que serán estas y no otras invasoras las que las pueblen.


Entre los resultados obtenidos a lo largo de esta investigación, que se encuentra en su tercer año de desarrollo, destaca el que determinados grupos de insectos disminuyen en número a consecuencia de los cambios. Además, el estudio ha permitido señalar que la riqueza y abundancia de carábidos (escarabajos) en los callunares de la Cornisa Cantábrica es significativamente mayor que en otras áreas de la Europa atlántica y que las especies más representativas en este tipo de matorral son el Carabus macrocephalus, Calathus asturiensis, Cryobius cantabricus y Synuchus vivalis; y de forma muy especial el crosomélido, Lochmaea suturalis, especie emblemática de este tipo de vegetación.

 

Investigación pionera en España
La investigación es la primera que se realiza en España sobre la relación entre los matorrales de calluna y los insectos y ha abarcado el estudio tanto en bosques de hayedos, robledales y pinos como en prados, demostrando que la presencia de humedad y vegetación, favorece a estos animales.