CAG/DICYT El Grupo de Investigación de Ingeniería de Fluidos de la Universidad de Valladolid (UVA) estudia la propagación de las explosiones en el interior de las minas para establecer un método de control y reducción de sus efectos, mediante el uso de una barrera de gotas de agua que, debido a su rápida evaporación, frena la extensión de las llamas, produciendo una disminución de la temperatura y no aportando oxígeno a la combustión. Además, a través de esta línea de investigación se analizan los procesos de combustión para conseguir que sean lo más efectivos posible, logrando minimizar el uso de combustible.
El proceso de control de las explosiones consiste en utilizar una barrera de gotas de agua de muy reducido tamaño, 200 micras, lo que conlleva que se evaporen muy rápido, dada su reducida densidad. Al realizarse esta evaporación se agota el oxígeno, elemento que desaparece entonces de la combustión, y se reduce la temperatura, debido a su humedad. Este sistema, según ha explicado la profesora de Mecánica de Fluidos de la Universidad de Valladolid y coordinadora de este grupo de investigación, Teresa Parra, es utilizado en minas, túneles y otros lugares cerrados, donde se propagan más rápido las llamas.
Este proyecto, que dio comienzo en 1995, se desarrolla en colaboración con otras universidades extranjeras como la de California, Ahioa o la universidad de holandesa de Eindhoven. A través del código de Simulaciones de Explosiones Confinadas Interaccionando con una Barrera de Agua Atomizada (SECIBA) a lo largo de los últimos 11 años se han realizado mejoras en los diferentes módulos y modelos dando lugar a la versión actual de SECIBA, que permite la simulación numérica bidimensional de la propagación de una llama en un recinto cerrado y su interacción con una barrera monodispersa de gotas de agua.