Ciencia Costa Rica , Costa Rica, Lunes, 12 de enero de 2015 a las 10:01

Un inquilino incómodo: el geco casero

Un curioso canto y una llamativa apariencia hacen del geco casero un inquilino común en los hogares costarricenses; sin embargo, sus excretas pueden ser portadoras de la bacteria que produce la salmonelosis

UNA/DICYT Quizás hayan llamado su atención por sus enormes ojos negros, o tal vez por el sonido que emite para comunicarse, pero lo cierto es que los gecos han pasado a formar parte de los hogares costarricenses; un inquilino muy particular encargado de controlar algunas plagas como las de cucarachas o mosquitos.

 

Provenientes del sureste de Asia, el geco casero (Hemidactylus frenatus) tiene una amplia distribución en nuestro territorio debido a su alta capacidad reproductiva. También posee ciertas características para sobrevivir en edificaciones, entre ellas su capacidad de escalar paredes verticales u horizontales, esto por los pelitos microscópicos ubicados en las almohadillas de sus patas.


Si bien parece un reptil inofensivo, el geco casero podría ser portador de una de las enfermedades más frecuentes y relevantes para la salud humana: la salmonelosis, ocasionada por la bacteria salmonella, la cual ocasiona gastroenteritis aguda y fiebre, e inclusive puede resultar en meningitis y en algunos casos la muerte.

 

Con el objetivo de establecer el riesgo potencial para la salud humana del geco casero, investigadores del Instituto Internacional de Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional (Icomvis-UNA), el Laboratorio de Bacteriología de la Escuela de Medicina Veterinaria de la UNA y por el Centro Nacional de Referencia de Bacteriología (CNRB) del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), desarrollaron una investigación en el Pacífico Norte y Caribe del país.

 

“Realizamos visitas a casas de habitación de cinco poblaciones: Sardinal, San Blas y Palmira, en el Pacífico Norte y Puerto Viejo y la Virgen, en Sarapiquí. Se colectaron 115 individuos a los que se les realizaron pruebas microbiológicas con el fin de detectar Salmonella en los intestinos de los gecos”, explicó Randall Jiménez, investigador del Icomvis-UNA.


Hallazgos

 

El estudio determinó que la presencia de salmonella es baja (4,3%) y los análisis del CNRB encontraron en ellos cuatro tipos de salmonella enterica (S. Abaetetuba, S. Weltevreden, S. Glostrup y S. Adelaide).

 

“En el país, las cepas de S. Weltevreden se han encontrado en humanos, hasta la fecha se desconocían los vehículos probables de infección, debido a esto se sospecha que el geco puede ser una probable fuente de infección”, explicó Jiménez.

 

También se determinó, mediante esta investigación, que ninguna de las variedades presentó resistencia a los antibióticos que se utilizan a nivel clínico para el tratamiento de salmonelosis en humanos; por lo cual, si las personas se enferman por estos tipos de bacterias, pueden ser tratadas eficazmente con los medicamentos ya existentes si son atendidos a tiempo.

 

Prevención

 

El investigador recomienda mantener un aseo adecuado en los hogares, especialmente en sitios donde se manipulan alimentos, con el objetivo de reducir el contacto con las excretas de los gecos, las cuales pueden ser las fuentes principales de contagio.

 

“También es importante que la sociedad costarricense deje de facilitar la colonización y establecimiento de nuevas poblaciones del geco casero, puesto que comúnmente estos animales son llevados intencionalmente a otros sitios donde no habitan, para que se coman a los insectos o “canten” en sus casas. Esto ayudaría a evitar su expansión en el territorio y por consiguiente evitaría el posible desplazamiento de diferentes tipos de Salmonella a otros lugares del país”, puntualizó Jiménez.