Ciencia Colombia , Colombia, Viernes, 10 de octubre de 2014 a las 16:46

Un modelo calcula el caudal de los ríos colombianos a doce meses

Un ingeniero de la Universidad Nacional de Colombia diseña una herramienta que permitirá planificar las épocas de abundancia y escasez de recursos hídricos

UN/DICYT Un modelo de pronóstico climático, diseñado por un ingeniero de la Universidad Nacional, permitirá, por ejemplo, que las empresas del sector eléctrico planifiquen y utilicen adecuadamente el recurso hídrico en tiempos de abundancia o escasez. Julián David Rojo es el autor de esta propuesta, presentada como resultado de su trabajo de tesis de maestría, que tiene como título: “Desarrollo de un sistema experto para la predicción de caudales medios mensuales en Colombia”.

 

El modelo diseñado por este investigador permite determinar cómo será el caudal de un río en un año.

Dos años después de obtener el título de magíster en Recursos Hídricos de la U. N. Sede Medellín, este ingeniero civil ha logrado que su modelo, el cual es de uso público, se haya probado con éxito en países como Brasil, Argentina, Chile y Paraguay.

 

Su trabajo, desarrollado en tres fases, buscaba entender la relación entre el clima y la hidrología, proponer el modelo para implementarlo y finalmente alimentarlo como modelo de información macroclimática, con el objetivo de que sea provisto por diferentes agencias internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), la Nasa o el Instituto de Investigaciones Aeroespaciales.

 

Funcionamiento

 

La interfaz es un modelo matemático y estadístico que trata de utilizar información macroclimática (temperaturas superficiales del océano, vientos, presión atmosférica) para determinar cuál va a ser el caudal o la cantidad de agua que se va a tener en el futuro.

 

Así, la primera entrada son los datos hidrológicos relacionados con el usuario (precipitación, lluvias y caudales de un embalse ), que se suman a la información climática generada por las agencias, la cual se obtiene de forma gratuita.

 

El investigador explica que el modelo analiza datos fundamentales del océano para establecer la cantidad de agua que estará disponible en los ríos, debido a que lo que sucede allí puede generar perturbaciones atmosféricas que cambian los balances de humedad y energía en Colombia.

 

Justamente, las perturbaciones más importantes que se conocen son el fenómeno de El Niño (calentamiento del océano) y La Niña (enfriamiento), generados por cambios en las temperaturas del mismo.

 

No obstante, en Colombia es relativamente reciente el estudio de estos efectos en el clima, los cuales influyen de forma directa en la cantidad de agua que existe en diversas regiones del país.

 

Avances en modelación de procesos hidrológicos

 

La creación para Colombia de una forma de pronosticar el caudal hídrico es uno de los aportes más importantes del trabajo realizado por Julián David Rojo, quien actualmente se encuentra cursando su doctorado en Recursos Hídricos de la Facultad de Minas, puesto que ha facilitado un avance en términos de la modelación de procesos hidrológicos, utilizando matemática no lineal.

 

Así mismo, para el diseño de dicho modelo utilizaron técnicas novedosas en aspectos como: qué hacer con los pronósticos, cómo combinarlos o darle la mejor respuesta a los usuarios.

 

Precisamente, este último punto se ha empezado a usar en compañías del sector eléctrico nacional que ya están viendo grandes beneficios, por la manera de presentar la información y cómo les ayuda en su proceso de toma de decisiones a la hora de valorar el mercado energético, en función de la variabilidad climática.

 

Rojo señala que no se trata de algo que no se haya hecho antes, los aportes de su trabajo se basan en que son más novedosos, es decir, “representa la información de manera amigable, permite saber cuál es la probabilidad real de que ese caudal se presente y al mismo tiempo posee funciones y ecuaciones diferentes, más elaboradas. En otras palabras, facilita la obtención de mejores pronósticos”.

 

Este proyecto ha contado con la financiación y logística de la Universidad Nacional de Colombia, Colciencias -a través del programa Jóvenes investigadores-, la Fundación Nacional de Ciencias de EEUU, el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI) y el Centro de Previsión y Estudios Climáticos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil.