Ciencia Guatemala , Guatemala, Viernes, 03 de noviembre de 2017 a las 15:08

Un nuevo modelo para predecir la disminución de la biodiversidad en bosques fragmentados

En el trabajo han participado investigadores de una docena de países, entre ellos Brasil, Guatemala, Colombia y México

CGP/DICYT La fragmentación forestal producida por el hombre es un fenómeno omnipresente en los bosques de todo el mundo. Carreteras, cultivos, actividades industriales, ferrocarriles, etc. descomponen el bosque en muchas partes y suponen una de las principales amenazas para la integridad de los ecosistemas. Los bordes que crean, según un estudio publicado recientemente en la revista ‘Nature’, tienen un impacto en la abundancia de especies de vertebrados a nivel global.


Se estima que casi el 20 por ciento de los bosques del mundo se encuentra a 100 metros de un borde y un 50 por ciento a menos de 500 metros. Aunque es conocido que los bordes del bosque contribuyen a la disminución mundial de la biodiversidad y a las funciones de los ecosistemas, predecir estas disminuciones en paisajes fragmentados heterogéneos supone un importante desafío para la comunidad investigadora.


En el trabajo, en el que han participado investigadores de una docena de países, entre ellos Brasil, Guatemala, Colombia y México, se cuantifican las respuestas y cambios producidos en 1.673 especies de vertebrados (mamíferos, aves, reptiles y anfibios) de todo el mundo, como consecuencia de los bordes, en paisajes heterogéneos.


Los resultados apuntan que el 85 por ciento de todas las especies estudiadas se ven afectadas por los bordes de los bosques: la comunidad de animales que habita cerca de los bordes se parece poco a la que se encuentra en el núcleo del bosque y la mitad de los bosques del mundo alberga, actualmente, poblaciones de vertebrados que se están viendo perturbadas por los bordes.


En concreto, el 11 por ciento de las poblaciones de aves, el 30 por ciento de las de reptiles, el 41 por ciento de las de anfibios y el 57% de las de mamíferos muestran fuertes disminuciones en su abundancia hacia los bordes del bosque.


El equipo científico desarrolló un nuevo método que explica los cambios continuos en la calidad del hábitat en paisajes fragmentados. Los hallazgos pueden tener implicaciones en la política y pueden ayudar a los investigadores a predecir cómo es probable que cambie la biodiversidad en respuesta a la pérdida y fragmentación de los bosques. En relación a modelos previos que miden la respuesta de la biodiversidad a cambios en el uso de la tierra, el presente trabajo supone un importante avance.


Por ejemplo, el pangolín malayo (Manis javanica) es una especie que depende de que haya áreas intactas en el núcleo del bosque, es decir, que se encuentre al menos a 200-400 metros de un borde. Es el caso de una especie muy sensible a cambios en el hábitat y que es más probable que desaparezca en bosques muy fragmentados.


“Comprender y gestionar los impactos de la fragmentación es un asunto clave para promover acciones de conservación efectivas”, explican los investigadores de este estudio, encabezado por la investigadora de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) Marion Pfeifer.


En el proyecto han participado la Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación (FUNDAECO) de Guatemala, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), las universidades brasileñas de Santa Cruz y Mato Grosso do Sul, la Universidad Nacional de Colombia y la Pontificia Universidad Javeriana, también de Colombia.

 

 

Referencia bibliográfica:
Pfeifer, M., Lefebvre, V., Peres, C.A., Banks-Leite, C., Wearn, O.R. et al. (2017). “Creation of forest edges has a global impact on forest vertebrates”. Nature. doi:10.1038/nature24457