Ciencia México , México, Jueves, 11 de junio de 2015 a las 11:23

Un proyecto para lograr un estilo de vida saludable entre estudiantes y el personal universitario

Unitecho Vivo de la UASLP ha sido reconocido por una empresa estadunidense y podría implementarse fuera de México

AGENCIA ID/DICYT El proyecto fue ambicioso desde su creación, pues no se trataba de implementar uno más de los techos verdes, sino de hacer de Unitecho Vivo un concepto que integrara la participación transversal de múltiples especialistas en diversas ciencias. Fue así como en una de las azoteas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) se realizaron las adecuaciones a fin de echar a andar el programa a partir de un huerto urbano para promover un estilo de vida saludable entre estudiantes y el personal universitario. Además de cumplir con el fomento de educación ambiental, la recreación, investigación y que aporte beneficios sociales… y recreación.


Su creador, el doctor Marcos Algara Siller, profesor investigador de Ingeniería Ambiental de la UASLP, explica que este programa universitario se desprende del concepto universitario Unihuerto Urbano promovido por el laboratorio Casa Viva de la Facultad de Ingeniería y otras entidades académicas que colaboran; sobre los diversos beneficios de Unitecho Vivo enumera en primer lugar los ambientales, por la generación de oxígeno, captación de dióxido de carbono, regulación de contaminantes atmosféricos y el menor consumo de energía para enfriar o calentar salones de clases.


En cuanto a los resultados de impacto social y económico señala la obtención de alimentos frescos y sanos para venta en mercados locales, así como el ahorro de energía eléctrica por la reducción del uso de calefacción o aire acondicionado. Asimismo, destaca que el proyecto ha dado origen a la creación de una tesis de maestría en ingeniería ambiental.


Por su trascendencia más allá de la Universidad, la compañía automotriz trasnacional Cummins apoyó en 2014 el proyecto con 75 mil dólares como donación con el que se obtuvieron diversos logros, desde la generación de material didáctico hasta la implementación de un sistema de riego automático para el huerto vivo en el techo.


Además, la misma empresa entregó a la UASLP en abril de 2015 el premio regional Environmental Challenge, que consta de una bolsa de dos mil dólares que reconoce proyectos ambientales e innovadores implementados en distintas partes del mundo. Es un premio tanto para la Universidad como para la filial de Cummins en San Luis Potosí cuyo líder corresponsable es Luis Manuel Sánchez Rosillo, director de Business Services para México y Centroamérica.


“Unitecho Vivo inició a finales de 2012 como un proyecto de techo verde con nuestra experiencia de cultivos y cosecha de agua de lluvia a nivel de piso en la Facultad de Ingeniería, donde estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado hacían prácticas desde fabricación de bio-fertilizantes, control de plagas de manera orgánica, camas de cultivo, entre otros, para la cosecha de productos orgánicos; poco a poco se logró un programa institucional muy fuerte, que se formalizó en marzo de 2013 por nuestro rector”. Además, la corresponsabilidad de este proyecto de parte de la División de Servicios Estudiantiles es imprescindible por la vinculación que esta instancia tiene con los jóvenes.


El doctor Algara Siller entusiasta detalla que el proyecto ha trascendido los muros universitarios gracias a que alumnos y maestros han comenzado a trabajar en colonias vulnerables urbanas. A la fecha han logrado capacitar a más de mil de sus habitantes en proyectos de sustentabilidad, como huertos urbanos para producción en casa y diversas tecnologías.


“El año pasado se realizaron capacitaciones en cuatro comunidades rurales, en este año se planean otras cuatro; de lo realizado en invernaderos hemos contabilizados 50 especies distintas de cultivos, desde ornamentales, estéticos y de consumo, hasta medicinales”.


Por otra parte explica adicionalmente al proyecto, Conacyt financió aparatos y herramientas para medir confort además de la calidad del aire con sensores de CO2, así como de polen y esporas, respaldados por una súper computadora y software especializado para modealdo atmosférico. “Se va a medir el comportamiento de los edificios con este tipo de adaptaciones, así como proyectos colaterales para el control de escurrimientos pluviales en zonas urbanas con filtrado y absorción en banquetas y camellones; en nuestro laboratorio Casa Viva proponemos proyectos que giran alrededor del estudio del clima y que redundan en la salud humana, a través de herramientas que nos permitan transitar hacia una ciudad sustentable”.


“Como voluntarios han participado empleados de Cummins en apoyo al proyecto, y se unen a estudiantes y maestros de la Universidad, y de esa manera se apropian del concepto y lo hacen suyo con conocimientos que pueden llevar a su casa. Entonces cumplimos con docencia e investigación con estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, así como con el ambiente, con la sociedad y la economía local”.


El doctor Algara Siller informa que el Unitecho Vivo está habilitado para diversas actividades y ha sido apropiado por enstusiastas alumnos que se reunen en un círculo de lectura nocturno y será el espacio ideal para la divulgación de la ciencia, principalmente durante la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología y la Semana de la Facultad de Ingeniería.


Unitecho Vivo ha llamado la atención de la comunidad académica del país pero también fuera del mismo, pues se han acercado a conocer el proyecto representantes de Cuba, Brasil e Italia.