SC/DICYT La nueva fuente cibernética que el Ayuntamiento de Burgos tiene proyectada para la glorieta de San Agustín estará en funcionamiento a principios del mes de septiembre. Así lo ha anunciado esta mañana el alcalde de la ciudad, Juan Carlos Aparicio, en el acto de presentación de las obras, que cuenta con un presupuesto total de 400.000 euros.
Con el objetivo de reducir el consumo de agua, la instalación se proyecta para funcionar en circuito cerrado. Un sistema que, según ha manifestado Juan Valentín, arquitecto responsable del proyecto, “no precisa más aporte de agua que el necesario para reponer las pérdidas de agua por la evaporación y el viento”. Así mismo, dado el acto impacto del viento en el funcionamiento de la fuente, se ha dotado la instalación de sistemas de control anemométrico, de forma que “según varíe la velocidad del viento, la fuente podrá disminuir la altura de funcionamiento de los surtidores que la componen de forma individual o conjuntamente”. Además, en el caso de viento excesivo, “este sistema nos garantiza la desconexión de los motivos de agua manteniendo la formación de las cascadas, o su desconexión si fuera necesario”, explica. Además, se instalará un equipo de tratamiento de agua para favorecer esa circulación de la misma, para reciclarla y para garantizar su mantenimiento.
La infraestructura hidráulica y eléctrica será totalmente modular, soportándose todos los elementos constructivos, tales como válvulas y toberas en la tubería general de distribución que, al igual que los proyectores de iluminación, quedarán sumergidas en el agua. El hecho de que hablemos de una fuente cibernética, asegura Juan Valentín, se debe a que “su funcionamiento permite la interrelación entre el hombre y la máquina”.
El control de esta fuente se realizará gracias a un sistema informático que consta de un equipo de gobierno para las válvulas y la iluminación, y un software específico residente en microprocesadores de la fuente. Gracias a este software se podrá realizar, en tiempo real, el análisis de las señales de entrada y el establecimiento de los efectos dinámicos. La arquitectura acuática de la fuente está basada en una serie de circuitos cibernéticos y automáticos-ornamentales.