Ciencia Chile , Chile, Jueves, 02 de julio de 2015 a las 10:07

Un trabajo diseña sistemas “inteligentes” para la liberación controlada de fármacos

Comprender los factores y procesos celulares involucrados en ello fue el motivo del estudio realizado por el investigador de la Universidad de Santiago, doctor Eduardo Lissi, quien ha colaborado con otros investigadores

CONICYT/DICYT Comprender los mecanismos que permitirán en futuro liberar medicamentos en el lugar y momentos más adecuado fue uno de los objetivos de la investigación financiada por Fondecyt y que lideró el académico de la Facultad de Química y Biología, de la Universidad de Santiago, doctor Eduardo Lissi.

 

En la actualidad, los medicamentos que consumimos se liberan en nuestro organismo en un corto período de tiempo, es decir, están diseñados para que su concentración sea adsorbida al momento de su ingesta, perdiendo con el paso del tiempo sus efectos.

 

Comprender los factores y procesos celulares involucrados en ello fue el motivo del estudio realizado por el investigador de la Universidad de Santiago, doctor Eduardo Lissi, quien en colaboración con el grupo de Proteínas de la Facultad de Biología de la Universidad de la Habana (Cuba) y en conjunto con los investigadores Alexis Aspee (U. de Santiago) y Marco Antonio Soto (PUC), abordaron el tema.

 

La investigación fue elabora gracias al financiamiento otorgado por Conicyt a través de su programa Fondecyt, en base al proyecto titulado Studies on the diffusion of small solutes through lipids bilayers in unilamellar liposomes, cuyo investigador principal fue el doctor Lissi.

 

“Es sumamente interesante el diseño de sistemas “inteligentes” para lograr un determinado efecto, ubicando el transportador en el lugar adecuado y allí poder regular la entrega de la especie bio-activa”, comentó el investigador de la Facultad de Química y Biología quien manifestó estar “fascinado por la magnitud del problema y por tener la posibilidad de conectar la biofísica básica con sus aplicaciones, particularmente, aquellas asociadas a la posibilidades de elaborar fármacos a la medida para un dado sistema”.

 

Para el doctor Lissi las ventajas en la aplicación que tendría este tipo de sistemas “inteligentes” podría tender al diseño de medicamentos que se liberen “por ejemplo, cuando el organismo huésped alcanza una dada temperatura y/o un determinado gradiente osmótico”, asegurando así una entrega, sostenida en el tiempo de la dosis del medicamento necesitado, aumentado su eficacia.

 

Otra de las aristas de la investigación y en la que actualmente se continúa trabajando, adelanta el profesor Lissi, está relacionada con la capacidad de toxinas hemolíticas para generar canales que contribuyan al daño celular controlado “lo que presenta interesantes posibilidades para la muerte selectiva de agrupaciones celulares que se desean erradicar”, afirmó .