Ciencia España , Salamanca, Miércoles, 22 de mayo de 2013 a las 15:44

Una empresa salmantina crea aplicaciones móviles para el CSIC

Chocosoft desarrolla proyectos que contribuirán a divulgar investigaciones científicas, por ahora, principalmente en el mundo de la Arqueología

AGG/DICYT La empresa salmantina Chocosoft Computer & Mobile Solutions trabaja con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles de contenido científico y divulgativo. Las primeras creaciones se centran en el ámbito de la Arqueología. La necesidad de crear un producto atractivo para el público dentro de la objetividad y el rigor de la ciencia marca el desarrollo de estos productos.

Hasta el momento, Chocosoft ha lanzado junto al CSIC la app ‘Arqueológicas. La razón perdida’, la primera de una serie de aplicaciones para móviles y tabletas que divulgarán los resultados de investigaciones científicas. "Tenemos en marcha varios proyectos relacionados con la ciencia y la investigación. Con el CSIC estamos trabajando para desarrollar un museo virtual de reproducciones 3D de piezas arqueológicas que usa realidad aumentada, así como una aplicación sobre la historia y la arqueología en la Isla de Ons y varios libros interactivos de divulgación científica”, explica a DiCYT Miguel Sánchez Marcos, uno de los responsables de empresa. Por otra parte, Chocosoft también colabora con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez de Salamanca “en proyectos relacionados con la lectura y la lingüística”.


Una de los principales retos que le surgen a los informáticos es cómo desarrollar aplicaciones que aborden de manera adecuada los diferentes aspectos de la ciencia. "El objetivo es crear buenas aplicaciones que cubran de forma satisfactoria las necesidades de los usuarios. Esto casi siempre es sinónimo de aplicaciones con altos grados de personalización que pueden requerir la creación de sistemas, algoritmos o interfaces que nunca se hayan visto en una aplicación móvil", comenta.

"Ahora bien, hay otro aspecto que hay que tener en cuenta en el ámbito científico. Las ciencias son rigurosas, cada una con sus propios y estrictos métodos. A menudo los avances en cualquier ciencia deben publicarse de formas muy tradicionales para que sean tenidos en cuenta por la comunidad científica. Las aplicaciones, sin embargo, son algo muy versátil y dinámico, interactivo. Me atrevo a decir que divertido. Pareciese que no son cosas compatibles", puntualiza.

De hecho, en opinión de Miguel Sánchez Marcos, “existe una gran brecha entre la ciencia y lo que sabemos de ella. Instituciones como el CSIC cuentan con investigadores excepcionales que aportan día a día nuevos conocimientos y resultados en todas las áreas. Lo más complicado, a menudo, es poner ese conocimiento a disposición de los ciudadanos”, agrega.

 

"Una herramienta excelente"

Por eso los expertos de Chocosoft creen que las app “son una herramienta excelente para la difusión de la ciencia”. Existen muchos ejemplos en las tiendas de aplicaciones sobre museos, Anatomía, Física, Astronomía y otras ciencias. Sin embargo, como no existe ningún mecanismo que certifique los contenidos o corrobore el rigor que ofrecen, la empresa salmantina intenta que las instituciones científicas, como el CSIC, participe en la creación de contenidos para estos nuevos medios.

 

De esta manera, está asegurado que los contenidos científicos que se divulgan sean de calidad, aunque no se trata sólo de realizar divulgación científica, sino también de un apoyo para la enseñanza. ¿Sería posible una aplicación para ayudar a estudiar la Anatomía de los grandes mamíferos con diagramas interactivos? ¿Una que permita combinar elementos químicos y ver qué propiedades tendrían las moléculas formadas? ¿Y una que permitiera a los niños aprender trigonometría de una forma visual? "Si lo piensas, todas tienen algo en común: que el contenido, la ciencia dentro de ellas, tiene que ser de calidad", insiste el socio de Chocosoft.

La idea y el material científico

Miguel Sánchez Marcos destaca que, aunque parezca algo complicado, para desarrollar una aplicación lo único que hace falta es una idea basada en un buen material científico. “Podría decirse que lo primero que hay que hacer es preguntarse qué aprenderán los usuarios con esta aplicación y qué podrán hacer con ella. A partir de ahí es relativamente sencillo crear algo", asegura.

El objetivo es que los proyectos que se saquen adelante relacionados con la cultura científica estén destinados, al menos en una parte importante, a todos los públicos. Desde un enfoque comercial, cuanto más amplio sea el público al que se dirige una aplicación, más descargas y volumen de negocio tendrá la empresa, pero “también lo hacemos por satisfacción personal, ya que nos encanta la ciencia y nos gustaría que muchas cosas se enfocasen a un público no necesariamente experto en la materia, y así pudiéramos aprender más todos", apunta.

 

  'Arqueológicas: la razón perdida'

 

La aplicación ‘Arqueológicas. La razón perdida’ creada por Chocosoft y el CSIC es una adaptación del libro homónimo de Felipe Criado-Boado, director del Instituto de Ciencias del Patrimonio del CSIC en Santiago de Compostela. El autor buscaba un sistema por el cual pudiera transmitir los contenidos de su libro de forma que el lector conociera lo que es más importante del texto. Tras un largo trabajo conjunto entre el investigador y los informáticos, la aplicación final incluye una red de conceptos seleccionados por el autor, que se relacionan entre sí, con las páginas, notas y figuras del libro, “como una enorme telaraña”. De esta forma, el lector puede navegar por estos conceptos libremente consultando todos los contenidos relacionados. La aplicación está disponible para Android e iOS.