MS/DICYT Los logros de la ciencia y de la técnica pueden parecer muchas veces ajenos y aburridos, incluso más en un período de fiestas conocido por la sensualidad como es el carnaval brasileño. Sin embargo, este ha sido el novedoso tema de la escuela de samba Unidos da Tijuca, que ha desfilado este domingo en el sambódromo Marqués de Sapucaí en Río de Janeiro, presentando El sueño de la creación y la creación del sueño: el arte de la ciencia en el tiempo del imposible.
La escuela ha sorprendido a todos en la noche del domingo, al presentar una pirámide humana compuesta por 123 actores y bailarines pintados enteramente de azul, representando a la cadena del ADN. Otra de las atracciones de la escuela fue el actor Marcos Palma representando al físico Albert Einstein, a bordo de una máquina del tiempo que ha despertado a la curiosidad del público. En total, el desfile ha involucrado a 7 carrozas alegóricas y 4.200 participantes, distribuidos en 28 secciones.
El montaje hace hincapié en que todas los descubrimientos científicos a lo largo de la historia humana en algún momento no pasaban de sueños o deseos imposibles de la imaginación. La Ciencia, al desafiar los límites del cuerpo, de la gravedad, del espacio y de la transformación de la materia, ha hecho posibles estos sueños e incluso ha permitido al hombre concebir su propia creación. Según la sinopsis la performance divulgada por la escuela, su objetivo es enseñar un carnaval en el que “la ciencia, la técnica y el arte se encuentran para mostrar la extraordinaria capacidad creadora del hombre, a través de imágenes que cuentan la historia de los grandes sueños e invenciones de la humanidad”.
Esta propuesta novedosa de llevar la Ciencia hacia las calles es resultado de una colaboración entre la Unidos de la Tijuca y la Casa de la Ciencia, un centro interactivo de ciencias perteneciente a la Universidad Federal de Rio de Janeiro. En los días previos al Carnaval, la escuela ha recibido incluso la visita del ministro de Ciencia y Tecnología de Brasil, lo que refleja una preocupación de las instituciones científico-tecnológicas de este país por popularizar la Ciencia.
Entre los famosos que han desfilado en la escuela, se ha contado con la presencia de varios científicos, con especial destaque para Roald Hoffman, premio Nobel de Química en 1981, quien ha percibido la importancia y la dimensión del evento, ya que las imágenes del desfile se han emitido a 200 países.