Ciencia España Mansilla de las Mulas, León, Viernes, 09 de septiembre de 2005 a las 18:46

Una investigación universitaria pretende mejorar la piel del tomate de Mansilla de las Mulas

El estudio aborda la modificación de las condiciones de cultivo de esta hortaliza autóctona para mejorar sus posibilidades de convervación

María Jesús Fernández/DICYT El profesor de Ingeniería Agraria de la Universidad de León Pedro Casquero dirige una investigación sobre el tomate autóctono que se cultiva en la localidad leonesa de Mansilla de las Mulas con el objetivo de mejorar sus posibilidades de conservación mediante la modificación de sus condiciones de cultivo. El estudio cuenta con la financiación del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) y podría acelerar la obtención de la denominación de origen para la hortaliza.

 

Pedro Casquero ha explicado a DICYT que la investigación incluye una comparación de las variedades locales del tomate de Mansilla con otras variedades híbridas para determinar la rentabilidad de la explotación de las primeras. Y es que el tomate de esta localidad leonesa goza de una calidad superior demostrada, pero el escaso grosor de su piel dificulta sus posibilidades de conservación y, como consecuencia, ofrece problemas para su transporte y comercialización.

 

Para paliar este deficiencia de conservación, la investigación aborda actuaciones sobre varios factores agronómicos mediante la modificación de las condiciones de cultivo de la planta con la finalidad de aumentar el grosor de la piel del tomate e incrementar así su periodo de conservación. Estas actuaciones incluyen modificaciones en el mantenimiento de los suelos y la utilización de diferentes compuestos de abono. Además, Pedro Casquero señala que también se lleva a cabo la conservación del tomate a diferentes temperaturas para estudiar su resistencia.

 

Pruebas de laboratorio

 

La investigación se ha convertido en el proyecto de fin de carrera de dos alumnas de Ingeniería Agraria que colaboran en el desarrollo de la misma bajo la coordinación de un ingeniero agrario. Este equipo de apoyo se encarga de realizar las pruebas de laboratorio que contempla el estudio y que se realizan en las instalaciones del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de León.

 

Estas pruebas de laboratorio comprenden análisis de la composición de los tomates para determinar factores como su grado de ph y de azúcar. Para ello, se hace uso de sofisticados aparatos como el denominado texturómetro, empleado para medir la textura de cada tomate.

 

La investigación ha dado comienzo con el propio cultivo de las plantas de tomate en tres campos de ensayo situados en las localidades de Fresno de la Vega y Corbillos de los Oteros, así como en los terrenos habilitados para este tipo de cultivos experimentales en la Escuela Superior y Técnica de Ingeniería Agraria de la Universidad de León. Una vez llevada a cabo la plantación de los tomates el pasado mes de mayo, se ha procedido a su recolección durante los meses de verano para su posterior estudio en el laboratorio, donde también se han realizado análisis de muestras de la tierra de cultivo.

 

Pedro Casquero explica que la investigación dispone de un plazo de elaboración de dos años hasta el 2007 y persigue como ambiciosa meta final la obtención de la denominación de origen del tomate de Mansilla de las Mulas.