Cristina G. Pedraz/DICYT Industrias como la farmacéutica, la alimentaria o la de plaguicidas demandan en ocasiones la obtención de compuestos orgánicos complejos a partir de sustancias simples mediante reacciones químicas, o lo que es lo mismo, procesos de síntesis orgánica. En España tan sólo cuatro o cinco empresas, todas ellas spin-off surgidas en el ámbito universitario, operan en este campo dado el trabajo especializado de laboratorio y el personal altamente cualificado que requiere.
A ellas se ha sumado recientemente Pharmasíntesis, una empresa de base tecnológica nacida en el seno de la Universidad de Valladolid gracias a dos socios, uno de la industria farmacéutica y otro de la propia Institución académica, Alfonso Pérez Encabo, profesor y miembro del Grupo de Investigación Reconocido (GIR) de Síntesis Asimétrica. “Nos dimos cuenta de que en otras comunidades autónomas como Madrid o Galicia existen este tipo de empresas que surgen como spin-off y hacen investigación pura y dura de cara a una aplicación directa a una necesidad de una industria”, detalla Encabo, quien subraya que su idea es “dar servicio a compañías que se encargan de desarrollar productos farmacológicos o que en un momento determinado pueden necesitar un producto o asesoría que tiene que ver con síntesis orgánica”.
El proyecto empresarial surge además como respuesta a la denominada “fuga de cerebros”, es decir, al éxodo de los científicos que se forman en las universidades de la región y no encuentran aquí una salida laboral. En el caso del grupo de investigación vallisoletano, los estudiantes que realizan la tesis doctoral “terminan trabajando en empresas similares ubicadas en otras comunidades”, señala Encabo, de modo que plantearon constituir una propia. “Si hay otros grupos capaces de crear spin-off con la ayuda de la universidad, ¿por qué nosotros no íbamos a ser capaces? Tenemos a las personas que hemos formado y pueden dar servicio a la empresa”, subraya.
Obtención de compuestos
En base a estos argumentos se pusieron manos a la obra y hoy ya trabajan como empresa ligada al Parque Científico de la Universidad de Valladolid, que se encarga de la parte de gestión, en tres líneas de negocio. En la primera, centrada en la realización de proyectos de investigación “a la carta” en síntesis orgánica, han logrado un primer contrato con una farmacéutica con sede en el Parque Tecnológico de Boecillo, “una empresa necesita desarrollar un proceso de síntesis y nosotros aportamos la tecnología”, precisa el experto.
La segunda área de negocio aglutina el suministro de productos bajo pedido, aquellos que “un laboratorio o empresa puede necesitar en cantidades pequeñas para un análisis determinado”. En definitiva, se trata de compuestos que no se encuentran en el mercado pero cuya síntesis se puede investigar y proporcionar al cliente. Finalmente, Pharmasíntesis “ofrece asesoramiento científico a la industria química en todas las cuestiones de síntesis organica”.
Síntesis asimétrica
La idea surgió hace aproximadamente año y medio y, pese a haber elaborado un estudio de mercado para determinar las posibilidades de la empresa, son conscientes de las dificultades que existen. La química no es una industria potente en Castilla y León, por lo que buscan establecer contactos con empresas de otras comunidades autónomas e incluso de otros países. No obstante, su acogida en la región ha sido satisfactoria. “Hemos entrado en contacto con diferentes industrias de Castilla y León y la idea les parece buena. Para ciertas empresas el hecho de externalizar trabajo o de poder entrar en contacto con la universidad en este tipo de proyectos se ve como algo positivo, lo que nos ha animado”, asegura Encabo.
En estos momentos existen pocas empresas que trabajen en este ámbito a nivel nacional y ninguna a escala regional. Como valor añadido respecto a las otras spin-off, Pharmasíntesis puede ofrecer un mayor conocimiento en una de las ramas de la química orgánica, la síntesis asimétrica, en la que el grupo está especializado. Asimismo, consideran que pueden proporcionar una mayor capacidad de trabajo.