El Centro de Investigación del Cáncer acoge un seminario sobre chips de ADN
AVPR/DICYT El próximo día cinco de marzo el salón de actos del Centro de Investigación del Cáncer acoge el seminario titulado Integración de Tecnología y Conocimiento: una nueva Era para la Investigación Biomédica, que organiza la empresa Applied Biosystems para dar a conocer los últimos avances en microarrays, o chips de ADN. Las conferencias estarán abiertas a la comunidad universitaria, previa inscripción, y se impartirán de 10 a 13 horas.
El objeto de la charla es explicar las novedades aparecidas en el campo de los chips de ADN, un tipo de tecnología utilizada actualmente por los investigadores para conocer cuál es la expresión de algunos genes, así como las mutaciones que han sufrido.
Descodificadores de ADN
Un chip de ADN o microarray es realidad una matriz de pequeños agujeros que se asientan en sustrato de vidrio. En cada uno de estos mircro agujeros se inserta, mediante diversas técnicas, una de las dos partes que componen cualquier cadena de ADN, que está formado por una doble cadena integrada por unas sustancias llamadas nucleótidos.
En el caso del ADN los nucleótidos que componen la cadena son cuatro: adenina, guanina, citosina y timina. Cada una de estas sustancias es un eslabón de una de las partes de la cadena. Cuando el ADN se forma, las dos cadenas de nucleótidos que lo componen se determinan mutuamente, ya que son complementarias. Si encontramos un eslabón de citosina, el único nucleótido que es capaz de asociarse a él es la guanina de la misma forma que la adenina y la timina siempre se complementan mutuamente.
Esta es la clave que utiliza el investigador para conocer la composición de la cadena completa cuando sólo cuenta con una de las partes de la doble hélice.
En un microarray se conoce la secuencia de la cadena que insertamos en cada agujero. Si se la pone en contacto con una serie de cadenas simples, marcadas con una sustancia fluorescente, cada una de ellas hibridará con la que sea complementaria. De la misma manera se pueden detectar los posibles fallos o mutaciones que se registran en las cadenas simples que se ponen en contacto con las tratadas en el laboratorio.