Health Spain , Valladolid, Friday, November 06 of 2009, 14:56

El IOBA estrena una Cámara de Ambiente Controlado única en el mundo

Recreará, por ejemplo, las condiciones a las que se somete el ojo en vuelos transoceánicos, lo que permitirá a las farmacéuticas realizar nuevos ensayos

Cristina García Pedraz/DICYT El Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de Valladolid ha estrenado hoy una instalación “única en el mundo”, una Cámara de Ambiente Controlado formada por 17.000 kilogramos de acero con la que se podrán recrear las condiciones ambientales “extremas” a las que se somete el ojo humano en determinadas situaciones, como los vuelos transoceánicos. Con esta cámara se podrán calibrar características ambientales como el grado de humedad, la presión o la temperatura, lo que permitirá realizar todo tipo de ensayos con nuevos fármacos y soluciones oftalmológicas. 

 

Según ha precisado en declaraciones recogidas por DiCYT José Carlos Pastor, director del centro, con la Cámara creada se podrán llevar a cabo dos tipos de estudios: con condiciones “estandarizadas”, lo que será muy útil “para averiguar tolerancia a lentes de contacto, fármacos para la enfermedad del ojo seco o alergias, entre otros”; y con condiciones “adversas”, como por ejemplo “cuando una persona viaja a Estados Unidos y pasa ocho o nueve horas en un avión que tiene muy poca humedad para proteger a los sistemas eléctricos de la condensación, además de muy poca presión, por lo que sufren mucho con los ojos”. De este modo, “se podrán reproducir esas circunstancias para mejorar las condiciones de los vuelos”.

 

En este sentido, uno de los problemas que la Cámara puede ayudar a resolver es el síndrome del ojo seco (reducción de la cantidad de lágrimas prioducidas), que cada vez afecta a un mayor número de personas. Hasta el momento, los estudios clínicos que se han desarrollado para aminorar sus efectos no han tomado condiciones estandarizadas y tampoco sistemas para reproducir de forma eficiente las condiciones extremas a las que se someten los humanos, como los vuelos, los ambientes de trabajo con aire acondicionado o calefacción sin la adecuada renovación del aire o determinados puestos en la industria.

 

Asimismo, las nuevas instalaciones servirán para averiguar con fundamentos científicos cómo se comportan determinados fármacos, la tolerancia a las nuevas lentes de contacto y soluciones de limpieza y mantenimiento o diseñar nuevas técnicas de diagnóstico para enfermedades de superficie ocular, como la alergia. Finalmente, también deberá ayudar a los científicos a valorar las consecuencias de la aplicación crónica de determinados fármacos o los efectos de la cirugía refractiva.

 

Hasta seis u ocho personas a la vez

 

En cuanto al mantenimiento de las condiciones ambientales, José Carlos Pastor ha puesto de manifiesto que se trata de un trabajo “nada fácil”. Tal y como ha explicado en la Cámara, un espacio rectangular de tres por seis metros, pueden introducirse hasta seis u ocho personas durante horas para estudio. Estas personas irradian unos 37 grados y además respiran y sudan, lo que incrementa la humedad. Gracias al sistema implementado, los estándares de temperatura y humedad pueden mantenerse, y al mismo tiempo disminuir la presión, por lo que “se pueden llegar a reproducir las condiciones del Everest”.

 

Por su parte, Tomás Villanueva, consejero de Economía, ha subrayado durante la inauguración de las instalaciones que se podrá “poner en valor económico el conocimiento y la ciencia que aporta la universidad”. El objetivo ahora es ponerse en contacto con todas aquellas empresas aeronáuticas, farmacéuticas o instituciones como la NASA que pueden aprovechar las prestaciones de la Cámara. A juicio del consejero, con este tipo de iniciativas se materializa “el llamado cambio en la estructura productiva”.

 

Nacida de una ‘spin-off’

 

La construcción de la recién estrenada Cámara de Ambiente Controlado ha sido posible gracias a la spin-off surgida del IOBA Visión I+D, la primera que se creó en el marco de la Universidad de Valladolid. A través de ella, se ha podido obtener financiación del Centro para el desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), aunque también se ha contado con la colaboración de la farmacéutica norteamericana Allergan, “líder del mundo en ojo seco”, ha detallado el profesor Pastor. El vicepresidente de la compañía, el investigador Michael Stern, también ha asistido a la inauguración de la Cámara y esta tarde recogerá el premio Emilio Díaz Caneja de la Universidad de Valladolid, que reconoce a aquellos personajes de las ciencias de la visión que han contribuido al desarrollo del IOBA.

 

En cuanto a la Cámara de Ambiente Controlado, Stern ha señalado que actualmente “es bastante fácil describir a los pacientes que tienen problemas oftalmológicos”, pero que los más interesantes “son aquellos que están en el borde y que en condiciones adversas se les puede desencadenar una sintomatología”. En su opinión, los primeros proyectos que se lleven a cabo en las nuevas instalaciones del IOBA “deben ir encaminados a intentar identificar a esas personas que están justo en el borde de la normalidad pero que cuando se ponen en condiciones adversas pasan a tener sintomatología”.