Social Sciences Spain Salamanca, Salamanca, Monday, December 03 of 2007, 16:29

El microscopio, un instrumento imprescindible para la Ciencia

Una exposición y una serie de conferencias muestran en la Universidad de Salamanca la aportación de este invento

JPA/DICYT El Aula Alfonso X el Sabio de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca acoge desde hoy, 3 de diciembre de 2007, y hasta el próximo día 15, la exposición El microscopio. Su aportación a la Ciencia, una colección de microscopios y utensilios relacionados procedentes de la colección particular del profesor Eliseo Carrascal que trata divulgar la importancia de este instrumento para la historia de la Ciencia acompañada de una serie de conferencias.

 

La muestra, que forma parte de las actividades del Año de la Ciencia, se compone de 40 microscopios que hacen un recorrido por la evolución técnica de este instrumento, que ha marcado el desarrollo de las ciencias modernas. La aportación de los microscopios ha sido determinante, según las declaraciones que ha realizado hoy Eliseo Carrascal en la presentación de la muestra y que han sido recogidas por DICYT. "El microscopio ha hecho que la evolución en las ciencias biológicas y la Medicina sea total, puesto que sin él, no podríamos haber visto las células ni los microbios, así que no habríamos podido encontrar los antibióticos, porque no se sabría cuál era la causa de las enfermedades", ha asegurado.

 

Este catedrático de Histología y jefe del Servicio de Anatomía Patológica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca ha explicado que "la microscopía es reciente, no tiene más de 350 años" y que una buena representación de esta evolución se muestra en la exposición. Los primeros microscopios de la historia datan de comienzos del siglo XVII. "Hay uno de Juan y Zacarías Jansen, de 1590, pero se cuestiona su autenticidad, porque se encontró en un anticuario de París en 1880 y realmente no está bien datado", asegura.

 

La primera lente

Los primeros aparatos eran tan rudimentarios que "trabajaba más la imaginación que la realidad, ahora nos causan risa algunos hallazgos", reconoce. Pero uno de los puntos de interés de esta colección es primera lente de la que se tiene conocimiento, encontrada en excavaciones de Nínive por el arqueólogo británico Sir Austin Henry Layard en 1847. "Parece que se utilizaba para ampliar los objetos cuando los antiguos sabios querían seguir leyendo las tablillas de arcilla y sufrían de presbicia", comenta Eliseo Carrascal.

 

De hecho, en sentido amplio, la historia del microscopio se remonta muchos siglos atrás. "Séneca y Plinio el Viejo nos hablan de que los médicos romanos tenían bolas para ver los parásitos en las heridas, y más tarde entramos en la época del Al Andalus, con estudios de Óptica muy rudimentarios. Después, alrededor de 1600, se vuelven a retomar estos estudios y ahí comienzan a hacerse lentes para utilizarlas en los microscopios. 

Si antes el microscopio era de dominio casi exclusivo de los histólogos, hoy en día es usado "por los bioquímicos, los fisiólogos, e incluso, por los que hacen microcircuitos de ordenador, porque los chips se diseñan bajo un microscopio", señala el profesor, aunque también lamenta un menor interés social por este instrumento ante la llegada de las nuevas tecnologías, con las que la población "ha perdido la curiosidad por encontrar cosas por sí misma, prefiere que se lo den todo hecho", asegura.