Health Spain Salamanca, Salamanca, Tuesday, November 20 of 2007, 13:49

La Clínica Odontológica de la Universidad de Salamanca estudia la calidad de vida que ofrecen diferentes tipos de prótesis dentales

La investigación, en la que participan 200 pacientes, servirá también para probar los diagnósticos a través de fotografías

JPA/DICYT La Clínica Odontológica de la Universidad de Salamanca inicia esta semana un estudio sobre la calidad de vida que ofrecen a los pacientes los distintos tipos de prótesis dental. La investigación, basada en dos modelos de encuesta que se pasarán a 200 pacientes a lo largo de los próximos seis meses, servirá también para probar la fiabilidad de los diagnósticos realizados a través de fotografías, que podrían ser una realidad en un futuro próximo.

 

"Hasta hace poco, la Odontología se había ceñido a criterios clínicos, sin tener en cuenta la percepción del paciente, es decir, que el profesional evaluaba el resultado en función de lo que veía en el microscopio", asegura en declaraciones a DICYT Javier Montero, profesor de la Clínica y resposable de la investigación. Sin embargo, no medir la variable personal hace perder mucha información a los profesionales, según este especialista.

Montero ha optado por utilizar cuestionarios previamente validados en varios países, el OHIP (Oral Health Impact Profile) y el OIDP (Oral Impacts on Daily Performances), que se consideran una "medida verídica del bienestar que percibe el sujeto, aunque sea contradictorio con la visión del profesional, ya que hay imperfecciones objetivas que en realidad no afectan a la vida diaria de las personas", apunta.

 

Calidad de vida diaria

 

El OHIP y el OIDP son cuestionarios que constan de 14 y nueve preguntas, respectivamente, acerca de diferentes actividades en las que interviene la boca, por ejemplo, si una persona tiene problemas al comer, triturar o masticar. Si dice que sí, responderá también sobre la frecuencia y a la severidad con que le ocurre, es decir, cuánto le afecta a la vida diaria desde una dimensión estética, social o incluso ocupacional. Factores como la edad, el sexo y el nivel socioocupacional influyen en las diferentes percepciones.

Todos los datos recogidos servirán para "sacar un criterio de éxito de diferentes tipos de prótesis". Por ejemplo, para "saber si las prótesis removibles a partir de una determinada edad, sexo o clase social cumplen o no las necesidades y expectativas del paciente, o si en determinados grupos sociales deberían o no deberían estar indicadas de acuerdo con las valoraciones de satisfacción", indica.

El objetivo de la investigación es analizar cómo cambia el bienestar de un sujeto con diferentes tipos de tratamientos dentales. "En mi caso, me dedico a la prótesis, es decir, a la sustitución de las piezas perdidas y, en este sentido, dirigiremos el estudio a valorar si cada una de ellas, fijas o no, aportan funciones a los pacientes y en qué dimensiones, porque se puede mejorar la función masticadora y empeorar la estética, por ejemplo", declara. En definitiva, se trata de valorar si el sujeto ha mostrado signos cuantificables en cuanto a su bienestar oral y de poder valorar si hay tratamientos mejores o peores encaminados hacia la personalización.

 

Fotografiando dientes

Pero hay también un objetivo secundario en esta investigación, en la que participan pacientes que en su mayoría están en una franja de edad de entre 40 y 60 años. "A todos los pacientes se les tratará según los protocolos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para diagnosticar caries, enfermedades periodontales y necesidad de prótesis y, paralelamente, un explorador que sólo va a ver fotografías tomadas desde esta clínica, va a intentar hacer un diagnóstico de las necesidades de tratamiento. Después vamos a analizar si hay una concordancia con los criterios de la OMS, porque en un futuro a lo mejor es posible diagnosticar algunas patologías a través de fotografías", comenta Montero.