Profesionales y afectados tratan de definir los criterios para diagnosticar fibromialgia y fatiga crónica
José Pichel Andrés/DICYT Los profesionales sanitarios y las asociaciones de enfermos trabajan para definir los criterios que permitan diagnosticar con rigor la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica y, en este sentido, próximamente aparecerá una guía destinada a los médicos de Atención Primaria, que tienen muchos problemas para identificar estas patologías. Así lo ha explicado hoy Juncal Marcos Hernández, presidenta de la Asociación de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica de Salamanca (Afibrosal), que ha presentado la segunda edición de un congreso regional sobre estas enfermedades que tendrá lugar el próximo sábado, 18 de octubre.
El gran problema para avanzar en la atención a estas enfermedades es el diagnóstico. "Los criterios son ambiguos, ya que muchos de los síntomas se pueden confundir con otras patologías reumáticas", según ha comentado la responsable de Afibrosal, citando al especialista Javier del Pino, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Salamanca. La fibromialgia se caracteriza por un dolor muscular generalizado, con especial incidencia en los ligamentos y las articulaciones, a lo que se añaden problemas para descansar. En el caso de la fatiga crónica, cuando llega a ser extrema, los pacientes apenas pueden coger un vaso con las manos, asearse o comer.
El 90% de los casos se registra en mujeres de edad superior a 40 años, pero también se producen algunos en hombres y en niños, de diagnóstico especialmente complicado por su rareza. Los expertos calculan que un 3% de la población puede padecer fibromialgia y, en el caso de la fatiga crónica, un 1%, pero en realidad los únicos datos disponibles en el caso de Castilla y León es el número de miembros de las distintas asociaciones, cercano a 3.000, que en el caso de Salamanca son 200. En cuanto a los tratamientos, en los últimos años han aparecido algunos fármacos, pero la relajación y una terapia cognitivo-conductual unida a una actividad física adecuada a cada caso paracen ser las medidas más efectivas hasta el momento, según los expertos.
Recogida de muestras del Banco Nacional de ADN
En realidad, la dificultad de diagnosticar y tratar el problema radica en el desconocimiento del origen de estas enfermedades y para eso trabaja también el Banco Nacional de ADN, con sede en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca. Por el momento, su labor es recoger muestras para que en un futuro próximo se puedan realizar investigaciones, según ha comentado hoy Juncal Marcos.
En la actualidad, tras el reconocimiento de estas patologías que hace pocos años ha realizado la Organización Mundial de la Salud (OMS), la aproximación a ellas es multidisciplinar. De hecho, en la Comunidad Valenciana se han puesto en marcha tres unidades multidisciplinares para tratar este problema y en Barcelona se está avanzando en este mismo sentido, pero no en otros puntos de España, según han denunciado hoy las responsables de la asociación salmantina. "Creemos que los más adecuado sería crear una unidad especializada en un hospital de cada provincia, al margen de que más tarde pueda haber una unidad de referencia", ha señalado la presidenta de Afibrosal.
El II Congreso Multidisciplinar de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica de Castilla y León, se celebrará en la Hospedería Fonseca de la Universidad de Salamanca y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Salamanca, la Universidad de Salamanca, la Diputación Provincial y Caja Duero. Este encuentro se divide en dos partes: por la mañana se analizarán los aspectos médicos y por la tarde, los jurídicos, ya que las características de estas patologías provocan problemas laborales y sociales para quienes las sufren, que padecen en primer lugar incomprensión, precisamente, por la falta de claridad en el diagnóstico, que dificulta que las personas afectadas puedan probar que están enfermas. El propio Javier del Pino se encargará de la primera parte junto a un experto del Hospital Clínic de Barcelona, Joaquín Fernández Sola, un especialista de Gran Canaria, José Ojeda, y el coordinador técnico del Banco Nacional de ADN, Andrés García-Montero.