Nutrition Spain , Palencia, Thursday, December 12 of 2013, 16:36

Un método sencillo y económico para medir las poblaciones de topillo campesino

Está basado en el rastreo de signos de actividad de los roedores, principalmente restos de comida y excrementos, en lugar de capturas con trampas

CSIC/CGP/DICYT Un estudio llevado a cabo por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (centro mixto del CSIC, la Universidad de Castilla‐La Mancha y la Junta de Comunidades de Castilla‐La Mancha), la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC y la Universidad de Valladolid, ha propuesto un nuevo método de medición de poblaciones de topillo campesino (Microtus arvalis) basado en el rastreo de signos de actividad de los roedores. Según los autores del estudio, publicado en Ecological Indicators, este sistema permitirá, de forma sencilla y económica, mejorar el seguimiento del topillo campesino a escalas regionales y ayudará a optimizar la gestión y control de las poblaciones durante las plagas.


“El topillo campesino es un pequeño roedor herbívoro que causa grandes daños en la agricultura europea debido a su alta capacidad reproductiva. En la Península Ibérica esta especie estuvo restringida a los sistemas montañosos de la mitad norte hasta los años 70, a finales de esa década empezó un proceso de expansión que le ha llevado a colonizar las llanuras agrícolas de Castilla y León, donde ha causado importantes daños en la agricultura, así como problemas de salud en humanos”, explica el investigador Daniel Jareño, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos.


Para hacer estimaciones del tamaño de su población se ha elaborado un índice con los signos de actividad del roedor, presencia o ausencia de restos de alimentación y de excrementos. Este índice indirecto sustituye los trampeos, mucho más costosos en tiempo, en material y en personal, que se reservan para recoger información más detallada de forma puntual.


“El uso generalizado de este índice ayudaría a mejorar la monitorización de las dinámicas poblacionales del topillo campesino. Esto permitiría mejorar el control de la especie, ya que sería más simple detectar la eficacia de distintos tratamientos así como conocer en qué fases del ciclo poblacional deberían ser aplicados” concluye Jareño.


Participación de la Universidad de Valladolid


Uno de los autores del estudio es Juan José Luque, profesor de la Escuela de Ingenierías Agrarias de la Universidad de Valladolid, ubicada en el Campus de Palencia. Luque detalla a DiCYT que durante el trabajo se han investigado los distintos rastros (como signos de comida, zonas de defecación, actividad de las huras) que dejan los topillos para determinar cuáles son los más útiles a la hora de cuantificarlos.


“Así hemos observado que una serie de rastros combinados, sobre todo rastros “frescos” de la actividad de los topillos en el campo (principalmente restos de comida y excrementos), se correlacionan muy bien con la abundancia de topillos en el campo en un momento determinado. Esta técnica ya se utiliza para monitorizar muchos animales, sobre todo los mamíferos como ciervos o jabalíes, pero nunca se había empleado con los topillos campesinos”, precisa.


Se trata, pues, de una herramienta “más sencilla que ir al campo a poner trampas y coger y contar animales, lo que puede ser muy útil para monitorizar grandes extensiones de terreno, diseñar la gestión del animal, monitorizarlo y tener controlado cómo cambia su abundancia en los distintos lugares y espacios de tiempo”.

 

 

Referencia bibliográfica
Daniel Jareño, Javier Viñuela, Juan José Luque-Larena, Leticia Arroyo, Beatriz Arroyo, François Mougeot. A comparison of methods for estimating common vole (Microtus arvalis) abundance in agricultural habitats. Ecological Indicators. DOI: 10.1016/j.ecolind.2013.07.019.