Health Spain , Salamanca, Thursday, May 08 of 2008, 17:30

Una nueva técnica de resonancia magnética permite estudiar mejor la sustancia blanca del cerebro

El catedrático de Anatomía de la Universidad de Barcelona Alberto Prats explica en Salamanca los avances

JPA/DICYT En los últimos años, los centros de investigación más punteros están incorporando una nueva técnica que permite estudiar mejor la sustancia blanca del cerebro humano. Se trata de imágenes de resonancia de tensión por DTI (según las siglas en inglés de Difussion Tensor Imaging), un tipo especial de resonancia magnética que por primera vez permite visualizar ciertas conexiones en un humano vivo, lo cual podría tener muchísimas aplicaciones prácticas para posibles intervenciones quirúrgicas o el análisis de enfermedades neurodegenerativas, según ha explicado hoy en Salamanca Alberto Prats Galino, catedrático de Anatomía de la Universidad de Barcelona.

 

"Es una técnica que se conoce desde hace unos pocos años y está entrando con mucha fuerza en la parte clínica", ha declarado a DiCYT el experto. "La DTI es muy útil para estudiar los tractos de sustancia blanca del sistema nervioso, es decir, las conexiones que tienen en el cerebro determinadas zonas, como la corteza cerebral, con núcleos más profundos", señala. Esas conexiones se establecen a través de los axones (prolongaciones de las neuronas que transmiten los impulsos nerviosos a otras células) y, hasta ahora, no era posible visualizarlos en humanos vivos, aunque sí en material experimental, en primates o ratas de laboratorio. "En el ser humano es muy difícil realizar este tipo de estudios, pero estas técnicas son muy prometedoras y van a evolucionar en los próximos años, así que va a ser relativamente sencilla su aplicación tanto a pacientes como a personas normales", afirma.

 

En concreto, la nueva técnica es un tipo especial de resonancia magnética que consiste en someter al cerebro a ciertos campos magnéticos. "Esto alinea las moléculas de agua y permite observar el movimiento que tienen, un movimiento que está limitado por los axones, de tal forma que se puede llegar a estudiar la dirección del agua y, por lo tanto, la dirección que presentan los haces nerviosos", comenta el experto. Así, el neurólogo ve una imagen de los tractos reconstruidos de sustancia blanca, algo que puede ser trascendental para la investigación ya que, por ejemplo, "se está demostrando que estos tractos pueden quedar interrumpidos cuando hay una lesión cerebral, un tumor o una hemorragia".

 

En cualquier caso, Prats Galino advierte de que todavía es pronto para saber las aplicaciones de la técnica. "Se está empezando a utilizar para planificación neuroquirúrgica, es decir, un neurocirujano puede llegar a tener una visión de estos haces y la relación que tienen con el tumor que tiene que extirpar". Además, "parece que puede ser de interés para ver la evolución de determinadas enfermedades reconstruyendo estos tractos y viendo si son normales o no lo son, por ejemplo, en enfermedades neurodegenerativas, fundamentalmente, las que tengan relación con la sustancia blanca del cerebro", apunta.

 

Colaboración con Salamanca

 

Prats Galino ha ofrecido hoy una conferencia sobre este asunto a los estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, invitado por sus colegas del Departamento de Anatomía e Histología Humanas de la institución académica salmantina. Sin embargo, esta relación no es nueva, ya que hace pocos meses Prats presentó en compañía del científico salmantino Juan Antonio Juanes un nuevo visor para el estudio del Párkinson, una herramienta informática capaz de mostrar estructuras cerebrales de la zona exacta deseada por el especialista y en tres dimensiones. Esta innovación permite visualizar zonas profundas del cerebro implicadas en el pensamiento de los movimientos corporales, uno de los aspectos a los que afecta la enfermedad.