Health Spain Madrid, España, Tuesday, July 18 of 2006, 19:19

Aumentan los transplantes de riñón procedentes de donantes vivos

El sistema de salud nacional acoge anualmente unas 2.200 intervenciones de este tipo

AVPR/DICYT En España se realizan anualmente entre 2.200 y 2.400 trasplantes de riñón, una cifra que se ha incrementado ligeramente durante la última década gracias al importante número de donaciones que se registran en nuestro país. "Así, a pesar de que ha descendido ligeramente el número intervenciones en las que el órgano procede de una persona fallecida, el porcentaje de transplantes en los que el riñón es cedido por un donante vivo se ha incrementado del 1% al 4%", afirma el doctor Antonio Alcaraz, coordinador del Grupo de Trasplantes de la Asociación Española de Urología (AEU).

Otro motivo que justifica el incremento de trasplantes es que existe un mayor uso de lo que se conocen como riñones subóptimos. “Se trata de establecer criterios, cada vez mejores, para averiguar cuándo un riñón va a ser viable o no”. Además en los últimos años se han desarrollado otras fuentes de obtención de órganos como son los de donantes a corazón parado. “Esta forma de obtención de órganos cada vez es más importante y de hecho en nuestro país muchos centros ya están trabajando en este línea”, apunta el doctor Alcaraz.

En opinión de este experto, la revolución de la técnica del trasplante ha sido posible gracias a la utilización de la nefrectomía laparoscópica (extirpación total o parcial del riñón) en donante vivo, es decir, al uso de una técnica que es mínimamente invasiva. De ese modo ha aumentado el trasplante de donante vivo al ser éstos más proclives a donar un riñón. “La recuperación se produce en menos de la mitad de tiempo y, por tanto, la vuelta a las rutinas diarias son mucho más tempranas. Además la necesidad de analgésicos en el postoperatorio se reduce en un 50%. Por otro lado, la cicatriz y el daño estético para el paciente es mucho menor, no tiene nada que ver con las técnicas antiguas”.

Actualmente más del 70% de los riñones transplantados mantiene su función a los 10 años, y se estima que un riñón trasplantado a partir de un donante vivo tiene una expectativa media de vida en torno a los 20 años. Para conocer mejor la viabilidad de los órganos que se van a trasplantar se utiliza actualmente la máquina de perfusión. Con ella se analizan los órganos, comprobando si existen posibles resistencias del riñón y a partir de este dato se determina si la intervención es viable.

Necesidad de donante vivo

Aunque las altas tasas de donación permiten hablar de la sociedad española como de una población significativamente altruista, la AEU considera fundamental continuar hablando de la necesidad de los donantes vivos. “Hace 20 años el perfil de un donante respondía, por lo general, a un joven o adolescente que fallecía en accidente de tráfico. Esto ha cambiado y actualmente dos tercios de los donantes ya no son de este subgrupo de edad sino que son mayores de 50 ó 60 años. Este cambio significa que se trasplantan riñones que no son tan adecuados para un receptor joven”, advierte el doctor Alcaraz.