Crearán empaques a la medida para diferentes productos con una misma máquina
JST-Tec de Monterrey/DICYT El ingeniero José Luis Vargas Luna, alumno del Doctorado en Ciencias de Ingeniería (DCI), del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, es parte del equipo que creó una máquina que permitirá empaquetar artículos de acuerdo a la forma y al tamaño específico del producto, a través de lo que llaman “dado reconfigurable”, lo que traerá grandes beneficios para el productor y el consumidor, desde un ahorro en la materia prima hasta un mayor aprovechamiento del espacio.
Vargas Luna pone como ejemplo a las cajas de zapatos, que al ser genéricas y tener siempre las mismas medidas de forma y tamaño, desaprovecha el espacio pero también el material con el que se fabrican. "Con este dado reconfigurable se podrán crear empaques específicos, diseñados según el estilo y la forma exacta del calzado", señaló el doctorando y líder este proyecto, el cual forma parte de las Células de Incubación de Empresas de Base Tecnológica.
La idea es romper con los paradigmas de que un molde debe tener una geometría permanente, un diseño específico, o que debe utilizarse sólo en altas producciones para justificar los costos. El dado reconfigurable rompe esa percepción ya que producirá empaques irregulares en forma, tamaño y número, para una gran diversidad de artículos y necesidades.
"¿Por qué no hay en el mercado envolturas para flores?, porque nadie los produce, es aparentemente complicado. Este mecanismo fabricará empaques perfectos para proteger especialmente cada tipo de flor y manejarlas sin maltratarlas; a la vez, con una presentación elegante y novedosa".
¿Cómo funciona?
El dado reconfigurable tiene una superficie variable para conformar productos o componentes deformables y conformables. A través de un procesador se puede cambiar su superficie de trabajo reposicionando sus elementos activos.
Su operación inicia en la adquisición computacional del modelo geométrico (la forma) de la pieza que se desea obtener. Posteriormente, se hace una conversión de señales de distancia-impulsos eléctricos que son enviadas al sistema de control del elemento activo y se ajustan las alturas de acuerdo al sistema coordenado de la superficie del dado.
"Una vez que se obtiene el diseño de la forma, la herramienta está lista para funcionar. Los procesos de manufactura pueden ser el termoformado de películas poliméricas, el hidroformado de lámina, y la consolidación de cerámicos, entre otros", señaló.
"El dado permite cambiar su forma y hacer cualquier tipo de empaque. No hay algo parecido en el mercado a este nivel. La idea es desarrollar algo nuevo. Estamos trabajando con actuadores de nueva generación que permiten hacer formas más finas y precisas", agregó.
Comercialización
El doctor Jorge Armando Cortés, profesor titular de la Cátedra de Investigación en Dispositivos Biomédicos y asesor de esta célula de incubación, dijo que esta herramienta abrirá nuevos nichos de mercado, gracias a sus tres esquemas de negocios: la venta de productos (empaques fabricados); de máquinas para que otras personas puedan producir sus propios productos; y de tecnología, es decir, la manera de fabricar los productos en cuanto a cómo modificarlos, y cómo cambiar las formas y los procedimientos.
"Aunque aún estamos enfocando nuestro mercado y refinando el prototipo, ya existen dos empresas que están interesadas en esta tecnología y que han firmado cartas de intención", comentó. Esta herramienta ya recibió la patente de invención por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).