Health Spain , Valladolid, Thursday, July 16 of 2009, 18:27

El INEAD participa en la detección de medicamentos que influyen en la conducción

El centro vallisoletano selecciona qué fármacos deben incluir el pictograma con el mensaje ‘Conducción: ver prospecto’

Cristina G. Pedraz/DICYT El Instituto de Estudios de Alcohol y Drogas (INEAD) de la Universidad de Valladolid ha participado en la detección de medicamentos que influyen en la conducción junto con la Dirección General de Tráfico (DGT), el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos y Farmaindustria y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Investigadores del centro vallisoletano han determinado qué fármacos deben incluir el pictograma con el mensaje Conducción: ver prospecto, y ahora estudiarán si los usuarios entienden adecuadamente el mensaje y toman medidas al respecto.


“Lo que queremos es que un paciente, cuando vea el pictograma, lea el prospecto y actúe en consecuencia, que en general significa que tenga un poco de sensatez y por ejemplo en los primeros días de tratamiento no conducir. Y también si realmente hace lo que tiene que debe, que es si tiene dudas o si padece efectos secundarios no conducir y no dejar de tomar la medicación”, ha explicado a DiCYT Francisco Javier Álvarez, director del INEAD, quien asegura que este aspecto, el de abandonar el tratamiento, “es el que más preocupa”.


El responsable del centro es uno de los miembros del equipo de expertos que está procediendo a la revisión de todos los grupos terapéuticos existentes, lo que abarca a más de 13.000 medicamentos autorizados. Se ha empezado el estudio por los grupos terapéuticos con mayores efectos en la conducción y hasta el momento ya se han revistado los posibles efectos en la conducción de 424 principios activos, de los cuales 216 serían susceptibles de incorporar el pictograma, lo que representa a unos 2.633 medicamentos.


Este equipo de expertos ha estimado que entre un 5 y un 10 por ciento de los accidentes de tráfico en la Unión Europea podría deberse a los efectos de la medicación en la conducción, como la somnolencia, los mareos y la visión borrosa pueden reducir de forma considerable la capacidad de conducción. Además de España, otros 11 países del entorno europeo están incorporando medidas para advertir en el cartonaje de los medicamentos sobre sus efectos al conducir o manejar maquinaria peligrosa. Estos países consideran que informar sobre los efectos de los medicamentos puede contribuir a evitar hasta un 50 por ciento las lesiones por colisiones de tráfico.

El pasado 8 de junio especialistas y representantes españoles de los distintos colectivos (médicos, farmacéuticos, industria, consumidores) que trabajan en este sentido a nivel nacional se reunieron en Madrid e incidieron en la revisión de las fichas técnicas y los prospectos para la incorporación del pictograma de advertencia en los cartonajes de una forma “coherente”, según apunta Francisco Javier Álvarez, quien asistió a la jornada en representación de la Universidad de Valladolid (la única institución académica que participa en el proyecto) y abordó en una mesa redonda la experiencia internacional en esta materia.

Más reacciones adversas al inicio del tratamiento


Los expertos han constatado que la reacción del organismo ante los medicamentos se manifiesta más durante los primeros días de tratamiento y, en especial, durante las primeras horas tras la ingesta del fármaco. Asimismo, califican de “esencial” seguir siempre las instrucciones del médico sobre cómo usar la medicación, las dosis adecuadas y el tiempo prescrito, e insisten en que tomar medicamentos y alcohol conjuntamente incrementa determinados efectos adversos, como la mayor sedación, la somnolencia o la pérdida de reflejos. 

 

Investigación aplicada y docencia
El Instituto de Estudios de Alcohol y Drogas está concebido como un instituto de investigación aplicada y docencia dedicado al campo de las sustancias utilizadas como drogas de abuso, tanto legales (alcohol, tabaco, fármacos) como ilegales, fármacos utilizados en su tratamiento y en el de otras adiciones no químicas, así como a las drogodependencias y patologías asociadas a su consumo. Desarrolla su actividad tanto a nivel nacional como internacional y entre sus líneas destaca la evaluación del potencial de abuso de nuevos fármacos psicoactivos, la creación de programas docentes destinados a la formación de profesionales en materia de adicciones, la promoción y educación para la salud en escuelas o la formación de educadores y padres de alumnos.