"El periodismo científico constituye, en algunos países, la diferencia entre la vida y la muerte"
AVPR/DICYT La cuarta y última mesa redonda del Congreso Internacional Cultura Científica y Cultura Empresarial ante las Metas del Milenio, ha reunido en Salamanca a periodistas y expertos en comunicación científica como el Presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja; Ricardo Kirschbaum, editor general del diario argentino Clarín; o el periodista y profesor de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, Vladimir de Semir. Este último ha querido hacer una reflexión acerca de la contribución del periodismo científico al desarrollo de los pueblos, indicando que "para muchos países en vías de desarrollo, el periodismo científico constituye la diferencia entre la vida y la muerte, ya que a través de los medios pueden informarse, por ejemplo, de las medidas de prevención contra el SIDA".
Según ha explicado a DICYT el periodista, "el mayor problema que hoy en día tiene la información científica en países como el nuestro es la falta de contextualización. Las noticias de ciencia se presentan como hechos aislados o anecdóticos y no ofrecen al público una visión real del trabajo que se desarrolla en los centros de investigación y de los objetivos que se persiguen". Para Vladimir de Semir, "El objetivo último es hacer ver a los lectores o telespectadores que la investigación y la ciencia son el eje vertebrador del conocimiento actual y de nuestro desarrollo".
Según De Semir, "si no conseguimos dotar a la información científica de entidad, siempre será una 'maría'; la hermana fea del periódico". Una de las herramientas que los expertos han propuesto para subsanar este problema pasa por crear secciones de ciencia, hasta ahora poco habituales en la prensa española, pero fundamentales si se quiere dar cierta continuidad y realizar un seguimiento adecuado de las principales noticias de ciencia.
Ciencia local
Otra queja que ha resonado durante la mesa redonda sobre comunicación y ciencia está muy relacionada con el escaso interés que muestra la prensa local por dar a conocer la investigación que desarrollan los científicos de su entorno, lo que, unido al desinterés que los propios investigadores muestran en la divulgación, fomenta un desconocimiento por parte de los ciudadanos que ignoran cuáles son los recursos de los que disponen en su ámbito local para innovar o mejorar su calidad de vida. "La potencia de las agencias de comunicación que asesoran a los grandes centros de investigación internacionales fomenta el que, en muchas ocasiones, el periodista conozca mejor lo que se hace en el Massachusetts Institute of Technology que en un departamento universitario de su propia ciudad", comenta Vladimir de Semir. En este sentido ha realizado una llamada de atención a las universidades y a los propios investigadores, para que articulen mecanismos adecuados de comunicación científica.