Technology Mexico Monterrey, Nuevo León, Monday, March 22 of 2010, 13:51

Emprendedores de la biotecnología

El Congreso Internacional de Biotecnología es realizado anualmente por la Sociedad de Alumnos de Ingeniería en Biotecnología del Campus Monterrey.

JST-Tec de Monterrey/DICYT Ya no se trata de alcanzar a los países del primer mundo sino de colocarse a la par de otros del mismo Continente, que se mueven con rapidez, aún cuando sus recursos humanos, territoriales y tecnológicos son iguales y a veces menores que los de México; este es el caso de Chile y Argentina a los que recientemente se le han sumado otros como Perú y Brasil.

 

Bioprocesos, Bionegocios, Biorefinerías, Biofarmacéutica Epigenética, Agrobiotecnología y Biotecnología molecular son los temas que se trataron en Simbiosis, el Tercer Congreso Internacional de Biotecnología: Bajo el mismo código, realizado por la Sociedad de Alumnos de Ingeniería en Biotecnología del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey.

 

Del 3 al 5 de marzo, investigadores, expertos, líderes de la iniciativa privada y del gobierno de México, Brasil, España, Estados Unidos y Canadá, participaron en las conferencias, paneles y talleres junto a alumnos que se dieron cita desde varios estados del país para atender a este congreso que si bien es joven como la disciplina que promueve, también está tomando más fuerza por la relación que guarda con entes estratégicos del país que apoyan y colaboran con proyectos que ya están en marcha.

 

La biotecnología, como cualquier otro tipo de tecnología, se ha convertido en la clave para el desarrollo de varios países cuya lista crece cada día. A manera de identificar las tendencias y avances de esta herramienta en los países, se definieron cuatro tipos básicos a los que se les nombró con colores. Así, se habla de biotecnología blanca, cuando se aplica a lo industrial; roja, de la que es utilizada en las áreas clínica/farmacéutica; verde, para las aplicaciones agrícolas y azul para sus aplicaciones en el medio ambiente.

 

Podría decirse que en México puede tener todos los colores de la biotecnología, que existen posibilidades para el desarrollo de insumos, productos y servicios para la industria, la salud, la agricultura y el medio ambiente. Se tienen todos los ecosistemas y todos los climas, se cuenta con infraestructura y las relaciones, y los profesionales e investigadores en el área se incrementan.

 

Los números en cuanto a productos y servicios también crecen al igual que los ingresos que se obtienen por su prestación y venta. No obstante, deben librarse varios obstáculos como el tiempo que toma pasar de la investigación a la producción; el desarrollo de la infraestructura para que esto suceda que tiene que hacerse a la par de un producto o servicio; las implicaciones éticas o de salud involucradas y la legislación que también puede llegar a convertirse en una barrera en ocasiones, necesaria, y en otras, burocrática.

 

La biotecnología, sus formas y expertos

 

Con la conferencia "New insights in reproductive biotechnology" impartida por el doctor Marcel Frajblat de la Universidad do Vale do Itají en Santa Catarina, Brasil, quien señaló la importancia de que frente al crecimiento exponencial de la población mundial y a las marcadas deficiencias nutricionales en muchas partes del mundo, la biotecnología constituye una herramienta que podría desarrollar o mejorar aquellos procesos relacionadas con la producción agropecuaria y así generar no solo suficiente cantidad de alimento sino incluso con una riqueza mayor de nutrientes.

 

 

El doctor Agustín Fernández, del Instituto de Oncología de Asturias, España, impartió la conferencia "Epigenética del Cáncer". Hasta hace pocos años se las caudas del cáncer se atribuían únicamente a mutaciones genéticas irreversibles, es decir, a alteraciones en la secuencia normal de ADN. Sin embargo, una nueva técnica que estudia la influencia de factores externos, la epigenética, está permitiendo investigar sobre la influencia que tienen en la aparición de tumores otros cambios del genoma, que fundamentalmente se derivan de la herencia y que en combinación con ciertos detonadores hacen que un gen se "prenda" o "apague" de acuerdo a su "memoria", haciendo a alguien más o menos propenso a tener un tipo de cáncer y lo más importante: a curarlo con un fármaco que frene el proceso.

 

También se abordó el "Desarrollo de biofármacos en México" con la conferencia que ofreció el doctor Jorge F. Paniagua Solís del Instituto Bioclon empresa mexicana que produce, investiga y desarrolla faboterápicos con tecnología propia. Los faboterápicos son antivenenos eficaces y seguros contra la picadura y mordedura de animales ponzoñosos. La empresa, mantiene una red de colaboradores conformada por laboratorios e institutos de investigación como la Universidad del Estado de Morelos, la Universidad de Nuevo León y Octolab, en Veracruz; y a nivel internacional, el Institute de la Recherche pour le Developement de Francia y con la Arizona University, con Arizona Poison and Drug Information Center de Estados Unidos. Sus siete productos se se comercializan en México, en varios países de Centro y Sudamérica y se ha iniciado la incursión en los mercados de Estados Unidos de América, Australia, Europa, África y Medio Oriente.

 

Por su parte el doctor Bruce E. Rittman, director del Center for Environmental Biotechnology, Biodesign Institute en la Arizona State University, impartió la conferencia "Current perspectives on environmental biotechnology", en la que explicó el surgimiento de la biotecnología ambiental como una solución a muchos de los problemas de contaminación actual utilizando desde microorganismos para la generación de combustibles hasta vegetales para la absorción de substancias tóxicas. Un ejemplo de esto es la búsqueda y el análisis de diversos microorganismos que de manera natural o inducida sean capaces de degradar a una amplia gama de compuestos contaminantes como grasas, detergentes, plásticos, petróleo crudo o sus derivados y plaguicidas, entre otros, con la intención de incluirlos en nuevas tecnologías de tratamiento de aguas y de suelos.

 

En la conferencia "La experimentación con maíz biotecnológico en México", el Presidente Ejecutivo y Director General de AgroBIO México, Fabrice Salamanca Ract, señaló que si bien nuestro país ha avanzando en la adopción e impulso de la biotecnología agrícola, por la experiencia que ha adquirido en 13 años de sembrar algodón transgénico, y por el inicio de la siembra experimental de maíz genéticamente modificado en 2009, después de once años de moratoria, todavía ocupa el lugar número 15 con 100 mil hectáreas cultivadas de algodón y soya, lo que lo coloca lejos aún de poder competir con países como Estados Unidos, Brasil, Argentina y China. Hoy en el mundo, 14 millones de agricultores de 25 países sembraron 134 millones de hectáreas con cultivos transgénicos.

 

En el panel "Bionegocios: Tendencias y perspectivas del desarrollo de la biotecnología", el doctor Manuel Zertuche, Director de la División de Biotecnología y Alimentos del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey y Presidente del Cluster de Biotecnología del Estado de Nuevo León; el doctor Hugo Barrera Saldaña, de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Fernando Quezada, Director Ejecutivo de The Biotechnology Center of Excellence Corporation, Boston, MA; el Efraín Resendiz Patiño, Subsecretario de Promoción Económica en la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno de Sinaloa y Director del Centro para la Inversión y las Exportaciones de Sinaloa (CIT) y el ingeniero Jorge Arrambide, Director General del Instituto de Innovación y Transferencia del Tecnología de Nuevo León, presentaron las iniciativas que desde sus universidades, empresas y gobiernos estatales, se están llevando a cabo en relación con la biotecnología.

 

Universidades como el Tecnológico de Monterrey y la Autónoma de Nuevo León, trabajan en investigaciones y algunos proyectos en las áreas de Salud y con participación en parques tecnológicos como los que han apoyado los gobiernos de Nuevo León y Sinaloa; en este último estado en particular, se ha dado un enfoque en la biotecnología industrial aprovechando la biomasa derivada de la agricultura; mientras que desde el ámbito privado, centros de investigación como el The Biotechnology Center of Excellence Corporation de Canadá, han establecido alianzas para promover el trabajo conjunto en proyectos que representan importantes ingresos para los países involucrados, pero sobre todo, dan muestra de que no es necesario ser empresarios para ser emprendedores de la biotecnología.