Expertos internacionales en láseres de alta potencia debatirán en Salamanca sobre los campos de aplicación de estas tecnologías
AVPR/DICYT Unos 70 expertos en láseres de alta potencia analizarán en Salamanca, entre el 19 y el 22 de junio los posibles desarrollos y aplicaciones de estas tecnologías, en el seno de SILAP (Super Intense Laser Atom Physics). La reunión, cuya organización ha corrido a cargo del Grupo de Óptica de la Universidad de Salamanca, en colaboración con el Instituto Max Planck de Física de Sistemas Complejos, de la localidad alemana de Dresde, centrará buena parte de su contenido en aquellos estudios internacionales que actualmente se desarrollan con láseres de petavatio. Infraestructuras con una potencia 1.000 veces superior al actual láser de teravatio ubicado en los sótanos del Edificio de Trinlingüe de la Facultad de Ciencias salmantina y cuyas utilidades podrían marcar una nueva era dentro de la física nuclear.
Para Luis Roso, director del Grupo de Óptica de la institución académica salmantina El Fotón Charro y miembro de la organización de las jornadas, "SILAP 2006 constituye una oportunidad de conocer los avances logrados con láseres de alta potencia, tanto desde el punto de vista teórico como desde el de la experimentación, para los estudiosos dedicados a este campo", y añade "entre las ponencias más interesantes están las que bajo el título Futuro del Petavatio: Infraestructuras de Luz Extrema tendrán lugar el día 20 de junio. Los asistentes tendrán la oportunidad de conocer los fundamentos de ciencia básica que sustenta los experimentos desarrollados por los principales centros de investigación europeos y estadounidenses, y lo harán de la mano de dos figuras emblemáticas en el estudio de estos láseres, como son el investigador estadounidense Todd Ditmire y el francés Gerard Mourou, representante, este último de las líneas de desarrollo europeas en este campo".
Controlar electrones y núcleos
En total serán más de 30 comunicaciones de especialistas y una docena de trabajos científicos desarrollados por investigadores de la talla del físico Joseph Eberly los que se adentrarán en cuestiones como el desarrollo de la medicina nuclear o la desactivación de residuos radioactivos. Luis Roso explica, "es muy probable que los trabajos con láseres de alta potencia abran nuevas perspectivas en el campo de la física nuclear. De hecho, esperamos tener en breve una instalación de petavatio en Salamanca, y aunque hasta el momento se trata de experimentos preliminares, ya se ha conseguido desactivar una ínfima cantidad de isótopos radioactivos gracias a esta tecnología; y aunque no es esta una de las cuestiones fundamentales desde el punto de vista de la investigación básica, sí constituye un ejemplo muy gráfico de las aplicaciones prácticas que pueden derivarse de estos desarrollos". Gracias a los pulsos emitidos por un láser de muy alta intensidad, es posible controlar las reacciones nucleares. Aunque suene a ciencia-ficción, sería posible acelerar o hacer ir más despacio procesos como la fisión nuclear, mientras que utilizando las fuerzas electromagnéticas generadas por el impulso energético de estos láseres, es teóricamente posible controlar la radiactividad.
Para ello, y dado que las transiciones nucleares, responsables de la emisión radiactiva de partículas, requieren una energía mucho más elevada que las transiciones ópticas, el láser es una herramienta capaz de acelerar los electrones externos de un átomo creando un plasma que en escalas de tiempo del orden del femtosegundo, algo más breve que la billonésima parte de un segundo, (o un 10 elevado a la –15 potencia), es capaz de alcanzar las energías requeridas. Los procesos implicados están en la frontera de lo ultrarrapido en la física acual. Esta frontera esta ahora en los 100 attosegundos (0.000 000 000 000 000 1 segundo), siendo esta la unidad de tiempo más breve que el hombre sabe controlar.