Health Spain , Valladolid, Thursday, September 10 of 2009, 16:26

Investigadores del Hospital Clínico buscan reducir las infecciones que se producen en la UCI

Monitorizarán desde el punto de vista inmunológico a los pacientes para saber quiénes se encuentran en riesgo de infección y prevenirla

Cristina G. Pedraz/DICYT La Unidad de Investigación Clínica en Infección e Inmunidad (ICII), perteneciente al Servicio de Microbiología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, realizará en colaboración con la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del centro un proyecto que pretende reducir la aparición de infecciones intrahospitalarias. Así, se prevé la monitorización de los pacientes que ingresen en la UCI desde el punto de vista inmunológico, para conocer quiénes tienen mayor riesgo de infección y prevenirla. Los últimos estudios financiados por el Ministerio de Sanidad y Política Social concluyen que más del 58 por ciento de los pacientes ingresados en una UCI en España sufre algún tipo de efecto adverso, entre los que se encuentran las infecciones derivadas de catéteres vasculares y respiradores mecánicos.

 

Según ha explicado a DiCYT Jesús Bermejo, responsable de la Unidad de Investigación Clínica en Infección e Inmunidad, el centro vallisoletano observará “en qué estado de inmunocompetencia se encuentran todos los pacientes que entran en la UCI para saber qué pacientes están en riesgo de infección”. “La idea es prevenir el riesgo de infección en el hospital antes de que aparezca, lo que creo que se traducirá en una reducción de la infección hospitalaria”, asegura el inmunólogo.

 

Hasta el momento se han obtenido unos resultados preliminares “interesantes”, por lo que el responsable de la Unidad asegura que “merece mucho la pena conocer cómo llega un paciente a la UCI, no es lo mismo alguien que llega en una situación inmunológica de inmunocompetencia que de inmunodeficiencia”.

 

El equipo de investigadores trabaja en la protocolización del estudio que se realizará a estos pacientes, que incluye la medición de factores de inmunidad celular y humoral (mecanismo de defensa contra agentes infecciosos extracelulares y sus toxinas basado en la acción de los anticuerpos del propio sistema inmune). Asimismo, se observarán las propias inmunoglobinas (anticuerpos) que genera el sistema inmune en respuesta a las sustancias extrañas; los linfocitos (tipos de glóbulos blancos de la sangre que se encargan de la producción de anticuerpos y la destrucción de células anormales) y otros factores de complemento.

 

Marcadores moleculares de infección

 

Desde un punto de vista “más innovador”, destaca Jesús Bermejo, se estudiarán marcadores moleculares de infección, “moléculas del sistema inmune que se activan cuando alguien se infecta”. Lo que se busca, por una parte, es “identificar a los pacientes que están en riesgo de infección”, y por otra, conocer “precozmente” aquelllos que se están infectando. “El objetivo final es no esperar a que el paciente tenga una infección grave tratable con un antibiótico de nueva generación, sino impedir que se infecte para evitar llegar a esa fase tan avanzada, lo que puede dar grandes resultados”, vaticina el doctor.

 

A la par, avanza, monitorizarán las infecciones víricas que hay en la UCI, sobre todo las enfermedades víricas respiratorias, “algo a lo que no se presta habitualmente mucha atención”. En su opinión, este trabajo supondrá “una gran contribución a la atención al paciente en el hospital clínico, ya que si un paciente no sufre infecciones estará menos tiempo en la UCI, y de está forma tendrá más posibilidades de supervivencia”. Además, esta reducción del tiempo de ingreso en UCI será beneficiosa para el sistema público de salud, porque se traducirá “en una disminución del coste sanitario”.

 

Proyecto Syrec
Uno de los últimos informes financiados por el Ministerio de Sanidad y Política Social en este sentido es el proyecto Syrec (Seguridad y Riesgo en el Enfermo Crítico), que concluye que más del 58 por ciento de los pacientes ingresados en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en España sufre algún tipo de efecto adverso. Los expertos, por su parte, apuntan que cerca de la mitad de estos incidentes son evitables, y entre el 10 y el 20 por ciento derivan en problemas graves.

 

Syrec es un estudio observacional llevado a cabo en un periodo de 24 horas. En él han participado 79 UCI de toda España, en las que se encontraban ingresadas 1.017 personas. Según los datos recogidos, el 58 por ciento de los pacientes se vieron afectados por un total de 1.400 sucesos adversos. Los errores relacionados con la medicación fueron los más frecuentes (26’6 por ciento), aunque hay que tener en cuenta que el enfermo crítico recibe el doble de fármacos que cualquier otro paciente, muchos de ellos por vía intravenosa. Asimismo, los fallos asociados a dispositivos también fueron significativos (15’4 por ciento).


En cuanto a las infecciones nosocomiales (intrahospitalarias) más comunes en las UCI se encuentran, por un lado, las relacionadas con los catéteres vasculares; y por otro, las neumonías producidas por la ventilación mecánica, en pacientes que están conectados a un respirador. España presenta en la actualidad una tasa de infección de 4’9 episodios de bacteriema por 1.000 días de mantenimiento de un catéter venoso central, lo que la equipara a la media europea.