Health Spain , Salamanca, Thursday, June 01 of 2006, 18:02

Julio Pascual asegura que el cierre de la unidad de cirugía de párkinson del Clínico será temporal

El Jefe del Servicio de Neurología del Complejo Hospitalario salmantino ha impartido hoy una charla formativa a los 15 alumnos de la Universidad Pontificia que están tomando parte en el proyecto Minerva

AVPR/DICYT Julio Pascual, jefe de Neurología del Complejo Hospitalario salmantino ha explicado hoy jueves a los medios que “el cierre del único centro de referencia en Castilla y León en cirugía de parkinson, instalado en el Hospital Clínico Universitario de Salamanca, es circunstancial, debido a necesidades específicas del centro hospitalario”. Así lo ha dado a conocer durante la presentación del curso de Atención especializada a personas afectadas por parkinson que organiza la Universidad Pontificia de Salamanca a través de la facultad de Psicología y que formará a 15 especialistas que posteriormente desarrollarán las habilidades adquiridas en varios centros asistenciales salmantinos.


La unidad de referencia en cirugía de parkinson inició su actividad a comienzos de 1992 y su actividad, cesada en enero de enero de este año, resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de aquellos enfermos de la región que no responden a los tratamientos farmacológicos. Según ha explicado el profesor Pascual, “el párkinson, afecta en la actualidad a unos 1.500 salmantinos, que sin embargo poseen una calidad de vida cada vez más alta gracias a la enorme variedad de fármacos que han surgido en los últimos años para paliar los síntomas de esta patología”.


Se trata de una enfermedad neurodegenerativa en la que el cerebro ve deteriorada su capacidad para producir dopamina una sustancia encargada de facilitar la transmisión de mensajes entre células nerviosas, cuya escasez deriva en una pérdida de la función muscular. “Lo más característico de estos enfermos es el temblor en reposo y la lentitud de sus movimientos. Ambos síntomas son claves inequívocas para determinar el diagnóstico de los expertos”, explica Julio Pascual y añade, “por otra parte, el saber que lo que ocasiona el párkinson es una falta de dopamina nos ha ayudado a diseñar los fármacos que mencionaba anteriormente. Bien es cierto que no todo los enfermos reaccionan favorablemente al tratamiento con fármacos y es en estos casos en los que se hace indispensable la intervención quirúrgica para colocar en el cerebro del paciente un estimulador que controla la actividad en la parte afectada”.


La esperanza en la terapia celular


Mucho más lejanos pero a la vez más esperanzadores serán los resultados clínicos que se deriven de la investigación básica que en estos momentos se desarrolla con células madre. “Parece que los resultados obtenidos en primates en medicina regenerativa son positivos, pero el cerebro humano es mucho más complejo que el de estos animales y los efectos secundarios que pueden derivarse de estos tratamientos son más importantes, por lo que aún nos quedan muchos años para pensar en una aplicación terapéutica de los resultados preliminares de estas aplicaciones”.