La expedición científica africana 'Los últimos indígenas' de la Universidad de Salamanca encara su última parte
JPA/DICYT La expedición científica de la Universidad de Salamanca Los últimos indígenas, que desde el pasado mes de julio de 2007 recorre diversos países de África, encara en este mes de enero su última parte a la espera de que el equipo del antropólogo Francisco Giner Abati pueda salir de Kenia con garantías de seguridad debido a la conflictiva situación política que vive el país. El proyecto, que en esta edición ya ha recorrido once países, pretende investigar sobre la calidad de vida, la salud y las relaciones humanas de las poblaciones indígenas y plasmar todo ello en una serie de documentales.
En la presente edición, que tenía previsto finalizar el 23 de enero de 2008 a la espera de cómo se desarrollen los acontecimientos políticos en Kenia, el equipo de Abati ha podido realizar un recorrido por el Norte del continente en sentido inverso a las agujas del reloj, pasando por Marruecos, Mauritania, Mali, Ghana, Benín, Togo, Níger, Chad, República Centroafricana, Sudán y Kenia. En estos momentos, el objetivo de los antropólogos salmantinos es poder partir hacia Etiopía en los próximos días, según la información recogida por DICYT de la página web en la que el propio Abati narra los detalles de la expedición.
El proyecto se inscribe dentro de un trabajo de casi dos décadas de duración que trata diversos aspectos antropológicos y que ha recogido datos ya en casi toda África. Uno de los objetivos de la presente edición es realizar una comparación entre las sociedades que llevan un estilo de vida occidental y las indígenas desde el punto de vista médico, ya que en entre los pueblos africanos no industrializados no existen patologías como el insomnio, la obesidad, el alcoholismo, la hipertensión o la depresión.
Higiene y salud en África
En el sentido contrario, el equipo multidisciplinar de científicos españoles también analiza las enfermedades que más sufren los africanos y lleva ayuda médica, puesto que el proyecto también incluye una parte de cooperación para el desarrollo. En este sentido, un ejemplo de la multitud de datos que han recogido hasta el momento es la autopercepción que tiene el pueblo Dogón, de Mali, de que poseen una calidad de vida excelente a pesar de padecer unas "condiciones pésimas de higiene y salud", según Abati. Sin embargo, son los indígenas del centro del continente los que sufren los problemas más graves con diversas enfermedades.
La expedición tenía previsto realizar un recorrido más amplio, que incluyese unos 50.000 kilómetros a través de una treintena de países. Sin embargo, el grupo, que cuenta con dos vehículos todoterreno, se ha encotrado con diversas dificultades, como la imposibilidad de acceder a la República Democrática del Congo para llegar hasta los pigmeos debido a la guerra que vive el país.