Health Spain , Valladolid, Thursday, January 31 of 2008, 18:14

La Junta invertirá este año 1'1 millones para tratamientos terapéuticos de Logopedia en hospitales de Valladolid

Luz verde al decreto para el uso de desfibriladores semiautomáticos por personal no sanitario

YG/DICYT La Junta de Castilla y León, a través del servicio público sanitario regional, tiene previsto invertir durante este año 1.129.231 euros para llevar a cabo tratamientos terapéuticos de Logopedia en varios centros. La medida va destinada a pacientes del Hospital Clínico Universitario, del Río Hortega y del centro hospitalario de Medina del Campo, según se ha acordado en el Consejo de Gobierno celebrado hoy en Valladolid.


En virtud de este expediente, la Consejería de Sanidad contratará un total de 2.199 tratamientos divididos en tres lotes. Según ha informado la Junta de Castilla y León, los procedimientos terapéuticos se refieren a disfonías, afasias, trastornos de la fluencia, anomalías funcionales dentofaciales, leringectomíase e implante coclear.

 

Desfibriladores semiautomáticos


Por otro lado, aunque también en el plano sanitario, el Consejo de Gobierno de hoy ha acordado dar luz verde al Decreto por el que se regula el uso de desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) en Castilla y León por parte de personal no sanitario. Esta medida forma parte de la Estrategia regional de Salud cardiovascular, puesta en marcha desde la Junta de Castilla y León, que incluye, entre sus acciones, el desarrollo y la ejecución de mecanismos de intervención inmediata que sirvan para cubrir la atención a toda persona con signos de sospecha de síndrome coronario agudo.


Este decreto ordena los requisitos para la instalación y el uso de los desfibriladores semiautomáticos y refiere los requisitos y obligaciones para la instalación y uso de estos aparatos, que normalmente estarán disponibles en aeropuertos y estaciones, grandes superficies comerciales y empresas e instalaciones y escenarios deportivos.


Según establece el texto, elaborado por la Consejería de Sanidad, el uso de estos desfibriladores, en cada una de las ocasiones en que así ocurra, supone la obligación de contactar de forma inmediata con el Centro de Coordinación de Urgencias, a través del 112, al objeto de garantizar al paciente en el menor tiempo posible la asistencia de los equipos médicos de Emergencias.

 

Impulsos eléctricos que salvan vidas 

Las paradas cardiácas son una de las causas más frecuentes de muerte súbita que, dependiendo de los casos, se puede evitar si se dispone de un desfibrilador en un corto espacio de tiempo. Con este objetivo, algunos espacios públicos disponen ya de desfibriladores que, no son otra cosa que aparatos electrónicos portátiles capaces de, mediante impulsos eléctricos, restablecer el ritmo cardiáco. Se aplican en casos concretos como son las fibrilaciones ventriculares (el corazón tiene actividad eléctrica pero no efectividad mecánica) o bien en taquicardias ventriculares sin pulso (cuando ha actividad eléctrica en el órgano, pero el bombeo de sangre es insuficiente).

Hay varios tipos de desfibriladores. Los automáticos y los semiautomáticos. Los automáticos que pueden ser empleados por personal no sanitario y que, siguiendo las instrucciones de colocación de electrodos, son capaces ellos solos de determinar la descarga necesaria; o los semiautomáticos, que habitualmente requieren de personal especializado, pero que pueden ser empleados tras seguir unos cursos de capacitación.