La Universidad de Salamanca desarrolla la segunda fase de su aplicación informática para la gestión de espacios
Ana Victoria Pérez/DICYT Los miembros del Servicio Transfronterizo de Información Geográfica (STIG) de la Universidad de Salamanca se encuentran inmersos en la segunda fase del proyecto que les permitirá completar su herramienta informática para la gestión de espacios: una completa base de datos digital a través de la que los usuarios pueden acceder a los planos de los más de 80 inmuebles que ocupa la institución académica. El equipo formado por dos delineantes y un técnico informático ha trabajado bajo la supervisión de Laura Celaya, coordinadora del proyecto, y Santiago Martín Alfajeme, director del servicio, haciendo posible que se puedan realizar consultas on line sobre la ubicación exacta de los diferentes edificios de la Universidad de Salamanca, su estructura y distribución. En esta segunda fase se agregará información adicional sobre el número de personas que trabajan en cada uno de los espacios, y se podrá distribuir la ocupación de aulas y laboratorios.
Según ha explicado a DICYT Santiago Martín Alfajeme, "cuando en enero de 2001 nos propusimos incorporar una herramienta de gestión de espacios no encontramos ningún producto comercial que se ajustase exactamente a las necesidades de una institución como la Universidad de Salamanca. Por este motivo nos decidimos a desarrollar nuestra propia aplicación, que incluye varias innovaciones con respecto a lo que encontramos en el mercado. La herramienta diseñada por Iñigo Martín, técnico informático, permite realizar consultas a través de la red, diferencia entre varios tipos de usuarios, con lo que el acceso a determinadas informaciones es restringido, y es lo suficientemente flexible como para poder incorporar mejoras constantes".
A día de hoy un usuario acreditado podría darse un paseo virtual por el edificio de las EscuelasMayores de la universidad, consultar el mobiliario que se ha instalado en un despacho del campus de Zamora, imprimir el plano exacto de los edificios en los que está instalada la Escuela Politécnica Superior de Ávila, o consultar los metros cuadrados que tiene una de las aulas de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Béjar. "Únicamente nos falta introducir los datos de las infraestructuras con las que cuenta la Universidad de Salamanca en diferentes países iberoamericanos; por lo demás, se han introducido los planos de 72 edificios, se han autorizado 184 usuarios y se registran las visitas mensuales de unos 300 ordenadores a los que, en ese tiempo, se les han servido cerca de 4.000 planos", apunta Santiago Martín.
Menos de un tres por ciento de error
Toda esta información necesaria para que funcione el programa fue recopilada durante la primera fase del proyecto. Los mayores esfuerzos se centraron en la realización de los planos arquitectónicos, ya que tal y como comenta Santiago Martín, "los requerimientos de los servicios de arquitectura de la universidad fueron muy estrictos, ya que para que los planos introducidos fuesen útiles, las mediciones realizadas no podrían tener más de un 3% de error. A esto hay que sumar el que los planos de muchos de los edificios históricos eran únicamente bocetos de arquitecto; documentos preliminares, que poco tenían que ver con la construcción real".
La Sección de Patrimonio y Fundaciones de la institución académica salmantina es la responsable del mantenimiento y actualización de la base de datos de bienes muebles e inmuebles. "Desde el Servicio Transfronterizo de Información Geográfica únicamente se asocia la información gráfica de los planos de arquitectura con los datos facilitados por Patrimonio, y cuando se producen nuevas ocupaciones de espacios o la liberación de algunos locales se realizan las notificaciones correspondientes" explica el director del STIG.
La experiencia acumulada por los miembros de este servicio, y los buenos resultados obtenidos durante el tiempo que la aplicación de gestión de espacios lleva en funcionamiento, ha animado a sus creadores a ofrecer su experiencia y algunas de las partes de su producto a las empresas que estuviesen interesadas. “creemos que nuestra herramienta ofrece prestaciones interesantes para aquellas empresas con un patrimonio inmobiliario extenso”, asegura Santiago Martín.