Un estudio revela la degradación del ecosistema ribereño del Esgueva por la acción del hombre
CGP/DICYT Un trabajo elaborado por la Asociación para la Conservación y el Estudio de la Naturaleza de Valladolid (Acenva) ha revelado la degradación del ecosistema ribereño del Esgueva a su paso por la localidad de Renedo de Esgueva. Tras la labor de campo realizada por 18 personas en el marco del Programa de Voluntariado en Ríos del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, los técnicos de la asociación han determinado que el río se encuentra sometido a una fuerte presión, directa e indirecta, originada por el hombre.
Tal y como explican, el Esgueva ha sufrido constantes alteraciones en su cauce y bosque de ribera durante decenios, lo que ha derivado en una profunda transformación de su fisonomía. En la actualidad, el río ha quedado encauzado y prácticamente sin vegetación arbórea o arbustiva asociada, con un trazado casi por completo lineal.
El proyecto, denominado Análisis y diagnóstico del río Esgueva a su paso por el municipio de Renedo, pone de manifiesto los factores que influyen negativamente en este tramo del río, como el camino que lo recorre en paralelo y a muy pocos metros del cauce por el margen derecho. En el mismo sentido, la senda verde para bicicletas que transcurre por el margen izquierdo también afecta al afluente.
El informe recoge que la cercanía del casco urbano de Valladolid propicia una abundante afluencia de gente que pasea, corre, patina o monta en bicicleta aprovechando dichas infraestructuras, lo que deriva “en una elevada presión sobre la flora y fauna silvestre que se traduce en una pérdida de biodiversidad, agravada por la presencia de perros acompañando a muchos usuarios de estas vías”.
Por otra parte, la extracción de agua para su uso agrícola, en gran parte aprovechada “de forma ilegal”, según los técnicos, provoca un acusado descenso de los niveles de agua sobre todo durante el periodo estival. En esta línea, los vertidos urbanos generados en Renedo, así como los producidos en las urbanizaciones Casasola y Valle Esgueva, pueden afectar de forma importante a la calidad de las aguas.
Niveles de oxígeno y PH
Los análisis efectuados en el marco del proyecto determinaron que los niveles de oxigeno disuelto en el agua eran “ostensiblemente menores” aguas abajo del casco urbano de Renedo y del colector de Casasola, que los obtenidos aguas arriba del pueblo, cerca del limite con el término municipal de Castronuevo de Esgueva. Asimismo, registraron un aumento ligero del PH (potencial de hidrógeno) en la parte posterior del municipio y en los dos puntos posteriores. El resto de parámetros analizados arrojaron valores muy parecidos en los diferentes puntos de análisis.
En cuanto a la suciedad detectada, el tramo de río limítrofe con Valladolid, donde transcurre el Canal de Duero, se encuentra “completamente sucio” por las limpiezas de las esclusas del canal, que se depositan junto a él.
Plan de naturalización
El proyecto pone de manifiesto la necesidad de un plan de restauración y naturalización del río y de su entorno con la implicación de todas las administraciones, en el cual se perfilen como actuaciones la reforestación de las zonas mas despobladas de vegetación (exclusivamente con especies de árboles y arbustos autóctonos), así como la eliminación “inmediata” de los ejemplares exóticos introducidos por el hombre y la eliminación de los actuales vertidos sin depurar al río.