Nutrition Spain , León, Friday, December 18 of 2009, 18:02

Un proyecto de incubación consigue hasta el 90% de la supervivencia de crías de quebrantahuesos

Un técnico de la fundación que protege a esta ave muestra en León los últimos avances en técnicas de conservación 'ex situ'

AMR/DICYT En 2010, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos tiene previsto reintroducir varios ejemplares de quebrantahuesos en Picos de Europa. Por el parque nacional y su entorno dejó de anidar esta ave en los años 70, aunque aún la visita ocasionalmente. Para poder realizar esta intervención, han sido necesarias acciones e investigaciones previas que garanticen la supervivencia del quebrantahuesos. Un técnico de la fundación, Juan Manuel Blanco, ha presentado hoy en León, en el marco de un curso sobre conservación de especies amenazadas organizado por Avafes, algunas de estas iniciativas, que han permitido avanzar en la conservación de esta ave fuera de su entorno natural.

 

Para que el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) vuelva a surcar el cielo de las montañas peninsulares es necesaria aumentar su productividad reproductiva. En este sentido, la Fundación del Quebrantahuesos ha desarrollado una serie de técnicas de reproducción en cautividad. Un proyecto de incubación, comenzado hace tres años, ha conseguido que el 90% de las crías de quebrantahuesos sobrevivan después de la eclosión del huevo ex situ, explica a DiCYT Juan Manuel Blanco, "y se incorporan con éxito a la naturaleza".

 

Esta técnica consiste en la recuperación de los embriones, los huevos, procedentes de parejas que no consiguen tener descendencia. Estos huevos se retiran de los nidos y se incuban artificialmente. Una vez que han eclosionado, los pollos son asistidos con técnicas que intentan reproducir el entorno natural de la que han sido extraídos. "Llegamos a trabajar con marionetas que simulan a otros quebrantahuesos", explica el técnico. Junto a esta metodología, los especialistas de la fundación proteccionista han realizado otras acciones para garantizar la permanencia de la especie: inseminación artificial de hembras y congelación de semen, son algunas.

 

El trabajo con otras rapaces ha sido dispar. Aún no se ha conseguido que el águila imperial se reproduzca en cautividad, mientras que estas acciones son más habituales en halcones peregrinos. "En el caso del águila imperial nos encontramos que es un animal muy propenso al estrés, lo que complica el proceso", indica el experto. Blanco considera que esta vía es posible en otras familias de aves, especialmente el urogallo cantábrico. "Su variante europea ya se cría en cautividad", indica; "además hay que tener en cuenta que es una gallinácea y su manejo, por lo tanto, es más sencillo que el de una rapaz".

 

Investigaciones sobre infertilidad y mortalidad embrionaria

 

Otra de las líneas que se trabajan desde la Fundación Quebrantahuesos, según explicó Blanco, es el concocer los aspectos epidemiológicos y ecotoxicológicos que inciden en la infertilidad y mortalidad temprana del quebrantahuesos. En líneas generales, "la baja productividad de la fertilidad se debe fundamentalmente a la falta de alimento. Esta circunstancia incide tanto en el adulto reproductor, que no engorda, como en la posible decendencia: si no hay comida, el quebrantahuesos no se plantea la procreación". También incide el cansancio derivado de la búsqueda de comida.

 

Respecto a la baja fertilidad, los tóxicos (metales pesados o organoclorados) que ingiere el animal y están presentes en toda la cadena alimentaria, las enfermedades sistémicas o del aparato reproductor y, en menor medida, la senectud de los animales, juegan en contra de la supervivencia de esta especie. A la hora de nacer, el pollo de quebrantahuesos debe superar además algunos escollos. Uno de ellos es el enfriamiento del huevo, derivado de las largas ausencias de los progenitores cuando buscan comida; otro son los tóxicos que han ingerido sus procreadores; están también las infecciones de microorganimos y las malformaciones en el propio embrión, que imposibilitan que el pollo pueda romper el cascarón.