Nutrition Spain , Palencia, Wednesday, September 12 of 2007, 15:32

Una aplicación SIG mejora la gestión de la actividad cinegética de la liebre

Se está aplicando en 4.500 hectáreas del municipio de Valencia de Don Juan

Vanessa Domínguez/DICYT Un alumno de la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia ha creado una aplicación de sistemas de información geográfica (SIG) con el objetivo de conocer y mejorar la actividad cinegética relacionada con la liebre y que se ha aplicado, inicialmente en la localidad leonesa de Valencia de Don Juan.

El trabajo comenzó en el mes de septiembre del año pasado y ha sido presentado recientemente por Ginés Barrientos Villoria, como trabajo fin de carrera de Ingeniería Técnica Forestal, realizado en la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia. Este estudio ha sido dirigido por el catedrático Manuel Betegón Baeza quien ha supervisado igualmente los trabajos realizados por el alumno como colaborador en la Cartoteca Digital La Yutera.

El objetivo es aplicar la tecnología de los sistemas de información geográfica para identificar los hábitats de la liebre en Valencia de Don Juan y, con ese conocimiento, mejorar la gestión cinegética en un municipio con tradición cazadora. Para ello, es necesario estudiar la liebre y determinar las variables que más influyen en su entorno y desarrollo, mediante un análisis de la influencia de cada una de esos elementos. En este sentido, y según destaca el investigador, se entiende por sistema de información la base de datos en soporte gráfico que almacena la información cinegética georreferenciada que se produce a lo largo de cada período, y que en este caso, abarca desde el momento en que se levanta la veda, y hasta que se inicia de nuevo la temporada de caza al año siguiente, según señala Manuel Betegón Baeza.

De esta manera se ha podido determinar las razones por las que cada año, la población de liebres sufre determinados estados y circunstancias en su ciclo vital. En este sentido, el investigador ha tenido que aprender a relacionar la presencia de los cultivos existentes en cada momento, con las condiciones climáticas como podían ser el ritmo y cantidad de agua de lluvia; una información que posteriormente ha cruzado con los lugares donde existen correderos y perdederos; así como los lugares en los que se localizan las liebres, su número y la época.

Una vez realizada esta tarea de recopilación de datos, se han integrado todas las variables inventariadas: los cultivos agrícolas, cultivos forestales y praderas; la hidrología, las redes viarias y la orografía mediante el modelo digital de elevaciones (MDE), relacionando los lugares de los avistamientos de liebres con las condiciones del entorno.

A partir de aquí, el joven investigador ha desarrollado diversos índices que relacionan los cultivos con su probabilidad de protección de camadas, o de escape. Lo que le ha permitido cuantificar que eficacia tendría sobre la proliferación de la especie el incrementar las hectáreas dedicadas a un determinado cultivo.

El de mayor éxito es el que el autor ha definido como Índice de Idoneidad del Hábitat de la Liebre en Valencia de Don Juan, "que le ha servido para proponer una mejor gestión cinegética y apuntar como llevar al coto hacia las densidades óptimas de liebre", comenta Ginés Barrientos Villoria.

El trabajo no está concluido y el siguiente paso supone establecer protocolos sencillos de anotación de lo observado en campo, probablemente con el empleo de navegadores GPS, para georreferenciar y datar los avistamientos reales o de sus huellas. De la misma manera se seguirán desarrollando las formulaciones matemáticas que permitirán predecir comportamientos, obtener inventarios, y tener localizada la información con la que acreditar la elaboración y las conclusiones de un nuevo plan de ordenación cinegética, añade Manuel Betegón Baeza.

Así, este plan de mejoras que propondrá realizar en el coto depende de los objetivos de la ordenación, ya que se puede centrar en incrementar el número de individuos, o bien en lograr que estos sean más resistentes, o ambas cosas. Algunas de las mejoras pueden consistir en aumentar los puntos de agua, incrementar el período en el que el alimento permanece en el campo dejando bandas sin cosechar o haciendo siembras exclusivas para la caza, y mantener los lindes o la creación de perdederos artificiales, mediante la instalación de dos tubos de pvc, unidos en forma de t enterrados en la tierra, añade Ginés Barrientos Villoria.

Ya existen experiencias en la utilización de sistemas de información georeferenciada en la gestión y control de la actividad cinegética. La propia cartoteca abordó hace unos años, el modo de diseñar un plan cinegético con carácter general, en la sierra de la Pela en Soria. Por otro lado el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) está dedicado al tratamiento científico de los diversos aspectos relativos a la caza utilizando la tecnología SIG. Y también en la Finca Alamedilla de Toledo se está aplicando este tipo de sistemas en la gestión de sus Recursos Cinegéticos.