Health Spain , Valladolid, Wednesday, June 10 of 2009, 16:45

Diversos estudios señalan que la mortalidad en la sepsis grave podría disminuirse en un 40%

Este notable descenso se produciría, principalmente, con la aplicación más racional y precoz de los medicamentos disponibles

CGP/DICYT Expertos a nivel nacional en materia de sepsis (también conocido como síndrome de respuesta inflamatoria sistémica con origen en una infección grave) han participado hoy en una mesa redonda en el contexto del Congreso de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), que concluye hoy en Valladolid. La sepsis es la principal causa de muerte en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), aunque diversos estudios señalan que esta tasa podría disminuirse en un 40 por ciento gracias a la aplicación más racional y precoz de los medicamentos disponibles.
 

“Aunque es una gran desconocida para el público general, esta enfermedad es más frecuente y letal que el sida, el infarto agudo de miocardio o el cáncer”, ha destacado uno de los participantes en este coloquio, el doctor Eduardo Palencia del Hospital Infanta Leonor de Madrid. La sepsis es causada por una infección bacteriana que puede registrarse en cualquier parte del cuerpo. Como consecuencia, la sangre se encuentra “inundada” de bacterias, lo que genera una caída de la presión arterial y ocasiona un shock séptico. De este modo, los sistemas orgánicos más importantes (riñón, hígado, pulmones, sistema nervioso central) dejan de funcionar normalmente.

 

A principios de la presente década, especialistas de Medicina Intensiva a nivel mundial decidieron encabezar una campaña cuyo objetivo sería disminuir la elevada mortalidad de la sepsis. El compromiso adquirido era reducir la mortalidad de esta grave enfermedad en un 25 por ciento para el año 2009. Se estima que en España requieren ingreso hospitalario por sepsis aproximadamente 300 personas por cada 100.000 habitantes y año, de las que un tercio presenta el estado grave de esta patología.

 

En estos casos, la mortalidad se acerca al 30 por ciento, y alcanza hasta el 50 por ciento cuando se produce un shock séptico, estado en el que la presión arterial del paciente baja a un nivel que puede poner en peligro su vida. “Todavía no existe un marcador capaz de detectar la sepsis de forma precoz e inequívoca”, señala el experto.

 

La sepsis es una enfermedad que requiere de la adopción de un conjunto de medidas terapéuticas, todas ellas importantes, como antibióticos, fluidoterapia, e incluso tratamiento quirúrgico. En los últimos años, se han añadido nuevos tipos de fármacos al arsenal terapéutico de esta enfermedad, y se ha mejorado sustancialmente el tratamiento de soporte. No obstante, “el principal avance en este terreno vendrá con la aplicación más racional y precoz de los medicamentos disponibles”, advierte el doctor.

 

En los últimos cuatro años se han publicado diversos estudios que demuestran que es posible disminuir la mortalidad de la sepsis grave hasta en un 40 por ciento, aunque esto requiere “un esfuerzo coordinado de todos los profesionales implicados en su abordaje, bajo el liderazgo de los especialistas en Medicina Intensiva”, comenta el experto. “La sepsis es una tragedia, no sólo para quienes fallecen como consecuencia de ella, sino también para muchos supervivientes que quedan con secuelas graves y duraderas, por lo que todos los esfuerzos para luchar contra esta enfermedad están completamente justificados”, añade.

 

Fin del Congreso

 

Tras tres días de ponencias, el congreso de la Semicyuc cerrará sus puertas hoy. Los médicos intensivistas han aprovechado esta cita para solicitar a la Administración y a la propia sociedad una mayor atención hacia la investigación biomédica de los hospitales españoles. Tres son las líneas de investigación que se desarrollan actualmente en el ámbito de la medicina intensiva: la optimización de la ventilación mecánica en el paciente crítico, el síndrome respiratorio agudo (sepsis) y a las infecciones.

 

No obstante, la característica fundamental de la investigación que se hace en el ámbito de la medicina intensiva es su carácter “traslacional”, según el experto, la inmensa mayoría de los grupos realizan estudios compaginan esa tarea con la asistencia clínica, las guardias y el trabajo con el enfermo crítico. “Una parte muy importante de esta investigación está dirigida a solucionar problemas que surgen en la práctica diaria del profesional”, ha subrayado.