Nutrition Spain , Salamanca, Friday, September 09 of 2005, 18:30

El equipo de la profesora Carmen Domínguez instalará dos nuevas estaciones de seguimiento en los glaciares de la Antártida

La segunda parte del proyecto Glackma comenzará en el mes el més de noviembre y se dividirá en dos expediciones

Ana Victoria Pérez/DICYT El equipo de investigación del Proyecto Glackma (acrónimo de Glaciares Criokarst y Medioambiente), del que forma parte la profesora del Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Salamanca Carmen Domínguez, afrontará a partir del próximo mes de noviembre el inicio de la campaña de invierno en la Antártida. El objetivo en esta nueva investigación se centrará en instalar dos nuevas estaciones de análisis, una de ellas en la Península Antártica y otra en el interior del continente, con las que continuar las mediciones de la descarga (deshielo) que se produce en los glaciares como consecuencia del calentamiento de la Tierra.

 

"La firma de un nuevo convenio con el Instituto Nacional de Meteorología va a hacer posible que el proyecto Glackma continúe durante al menos tres años más. En este tiempo uno de nuestros objetivos prioritarios será precisamente completar el registro de las series de datos sobre descarga glaciar, que hemos recopilado de manera continua desde 2001, con nuevos registros que podamos realizar en nuevas estaciones de medida situadas a diferentes latitudes", ha explicado a DICYT la profesora Domínguez.

Pero ubicar cada estación es mucho más complejo de lo que puede parecer a primera vista, ya que la selección de las cuencas glaciares en las que se instalarán los equipos deben cumplir varios requisitos. Uno de los más importantes es que el agua procedente del deshielo no se vierta directamente al mar, sino que salga de la masa de hielo canalizada a través de uno o dos pequeños ríos.

"De los tres tipos de glaciares que existen únicamente es posible registrar el fenómeno de descarga en dos de ellos: son los glaciares conocidos como subpolares y temperados. Los últimos mantienen el hielo a una temperatura cercana a los cero grados centígrados y se encuentran ubicados habitualmente en zonas de montaña. En el estudio tenemos instaladas estaciones de medida en dos cuencas de glaciares temperados. Una en el Hemisferio Norte, ubicada en Islandia, y la otra en la Antártida insular. Por su parte los glaciares subpolares sólo mantienen a cero grados centígrados una parte del casquete helado, con lo que los fenómenos de deshielo se registran sólo en algunas zonas" comenta Carmen Domínguez.

A parte de estos requisitos, los científicos del Proyecto Glackma mantienen contactos con grupos de investigación de otras nacionalidades, lo que les permite obtener datos fundamentales como el volumen de hielo que tiene cada uno de los glaciares en los que se desarrollan las mediciones. Carmen Domínguez señala al respecto que "los glaciares que hemos seleccionado para instalar las nuevas estaciones nos han obligado a dividir la campaña de invierno en dos expediciones: la primera se desarrollará de noviembre a diciembre y durante la misma nos acercaremos a la Península Antártica, mientras que en la segunda parte nos desplazaremos a Sudáfrica, para desde allí volar al continente antártico entre los meses de enero y febrero".

Los rigores del verano

El verano de 2006 será el momento de instalar dos nuevas estaciones de medida en el Hemisferio Norte, a lo que se sumarán las tareas de supervisión, que como han podido comprobar los investigadores este verano, son fundamentales. "Cuando llegamos al glaciar de Svalbard nos encontramos con una sorpresa desagradable, ya que unas semanas antes la región había registrado una temperatura máxima histórica en la zona cercana a los 19’5 grados centígrados, cuando lo habitual es que durante los seis meses de verano no se superen los cinco grados centígrados". Esto provocó un brusco incremento de la descarga del glaciar que se arrasó la estación de medida de los investigadores españoles. "Afortunadamente creemos que vamos a poder reconstruir las series de datos perdidas, gracias a los registros recogidos en años anteriores".