Health Spain Salamanca, Salamanca, Tuesday, April 10 of 2007, 18:49

El uno por ciento de los mayores de 65 años sufre la enfermedad de Párkinson

La Asociación Enfermos de Párkinson de Salamanca sale a la calle mañana en el día mundial de la enfermedad

JPA/DICYT Una de cada 100 personas mayores de 65 años sufre la enfermedad de Párkinson, según los datos de la Asociación Enfermos de Párkinson Salamanca, que conmemora mañana, 11 de abril, el día mundial dedicado a esta enfermedad con la instalación de mesas informativas en varios puntos de la ciudad con el objetivo de sensibilizar, darse a conocer y recaudar dinero que financie sus actividades.

 

Aunque la enfermedad se manifiesta sobre todo en personas mayores, un 10% de los casos surgen en menores de 50 años. Si bien no existe un registro de enfermos en la provincia, los especialistas creen que las cifras nacionales son extrapolables a Salamanca y, de hecho, dentro de la asociación existe un caso de un enfermo de párkinson que apenas sobrepasa los 40 años.

 

Entre afectados, familiares y colaboradores, esta organización cuenta con 55 socios y, según sus responsables, necesita darse a conocer para que otros enfermos puedan sumarse y aprovechar las actividades. Entre los servicios que ofrecen directamente para los enfermos están las sesiones de fisioterapia, terapias psicológicas y de estimulación cognitiva, además de actividades encaminadas a complementar los tratamientos farmacológicos habituales, ya que los expertos consideran que el tratamiento del párkinson se debe abordar desde un punto de vista multidisciplinar.

 

Las células madre, una esperanza

 

En ese sentido, cada vez se realiza más investigación en este área, "aunque más en busca de principios paliativos de los síntomas que como soluciones a la enfermedad", ha declarado a DICYT Marina Mayordomo, una de las psicólogas del centro. Sin embargo, esta especialista ve en el estudio de las células madre una esperanza para una patología neurodegenerativa como ésta.

 

La enfermedad se caracteriza por generar lentitud en los movimientos voluntarios de la persona, así como rigidez muscular y temblor. El problema se localiza en el cerebro, por la pérdida de células que producen la dopamina, una sustancia que ayuda a dirigir la actividad muscular. Aunque ya fue descrita a comienzos del siglo XIX por el británico James Párkinson, los cambios bioquímicos que se asocian a esta afección no fueron identificados hasta la década de 1960, lo que abrió la puerta a tratamientos más eficaces.