Health Mexico , Distrito Federal, Monday, November 23 of 2009, 17:10

Indagan mecanismos moleculares y usos potenciales de las crestas neurales

Son células troncales de los vertebrados que generan neuronas, células endocrinas, huesos y cartílagos durante la formación embrionaria

UNAM/DICYT Las crestas neurales son un grupo de células troncales que, en la primera etapa embrionaria de todos los animales vertebrados, constituyen neuronas, células endocrinas, piel, huesos y cartílagos que forman el cráneo y el rostro de muchas especies animales. “La cara, el cráneo y el sistema nervioso periférico que nos permite detectar presión, calor y pulsos eléctricos en todo el cuerpo, provienen de las crestas neurales”, afirmó Martín García Castro, egresado de la UNAM y actual investigador del Departamento de Biología Molecular, Celular y del Desarrollo de la Universidad de Yale, en Estados Unidos.


Además de indagar cómo se forman, migran y se diferencian estas células troncales en los primeros días de vida de varias especies animales, el científico mexicano considera que tienen un amplio potencial para ofrecer, en el futuro, terapias médicas contra enfermedades y malformaciones congénitas. “Algunas de sus fallas son responsables de enfermedades y malformaciones como el paladar hendido, el labio leporino, tumores cerebrales, ciertos tipos de cáncer como el melanoma y otros cráneo-faciales, así como defectos en el tracto cardiaco”, ha asegurado.


“Investigar cómo se forman a nivel molecular y poder aislarlas y reproducirlas en el futuro nos podría ayudar a desarrollar terapias médicas para atender esos problemas de salud”, reiteró en entrevista el doctor en biología”, ha subrayado. Invitado por el Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de esta casa de estudios, el científico ofreció el seminario Desarrollo temprano de las crestas neurales en pollo, ratón y humano, que se realizó en el auditorio Francisco Alonso de Florida de esa entidad académica.
Martín García Castro cursó la licenciatura en Biología en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, un doctorado en la misma disciplina en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, y la maestría en Ciencias Biomédicas en el IIBm, y fue contratado en la Universidad de Yale, donde es investigador desde hace cinco años.


Biología del desarrollo


En su ponencia, comentó que las células de la cresta neural son un excelente tema de estudio para investigar conceptos fundamentales de la biología del desarrollo como la inducción, la especificación, la potencia, el destino, la regulación y la migración celular.


“Conocemos poco acerca de cómo se forman y diferencian estas células, que son comunes a todos los animales vertebrados y se desarrollan en fases tempranas de la etapa embrionaria, en los primeros días de un feto humano, de pollo o ratón”, explicó. Dan lugar a muchos derivados, y eso es importante. Queremos saber cómo son capaces de generar hueso, cartílago y, al mismo tiempo, desarrollar nervios. “Por eso, nuestro trabajo se centra en el estudio molecular de esas células, que en los primeros días de desarrollo de un embrión migran hacia diversas partes del cuerpo”, señaló.


Entender cómo están formadas y cómo funcionan, permitirá saber cómo ocurren algunas deficiencias, como un tumor o un labio leporino. “Sólo comprendiendo sus mecanismos básicos podremos atender las deficiencias que causan, y tratar de aliviar los defectos en las personas que los sufren”, añadió.


Actualmente, en su laboratorio de la Universidad de Yale, García Castro estudia la formación y migración de las crestas neurales en modelos embrionarios. “En varios años hemos trabajado con el pollo como modelo, para identificar los momentos más tempranos en los que aparecen estas células. También tratamos de detectar cuáles son las señales que determinan en qué se convertirán”, acotó.


A nivel evolutivo, también es importante su indagación, porque se desarrollan directamente con la formación del cráneo y el cerebro. “Son la estampa de los vertebrados, participaron en la formación de un cerebro tan grande como el que tenemos, pero también admitieron el desarrollo de una serie de aparatos periféricos que permiten, por ejemplo, cazar. Por ello se cree que son críticas para la evolución”, finalizó.