Nutrition Spain , Valladolid, Wednesday, February 08 of 2006, 20:19

La Consejería de Medio Ambiente publica un atlas de hongos que recoge 1.050 especies presentes en la región

Tres de ellas son especies nuevas catalogadas por primera vez en Castilla y León

BGA/DICYT La Consejería de Medio Ambiente ha presentado hoy el Atlas de los hongos de Castilla y León que recoge un informe detallado sobre 1.050 especies presentes en el territorio regional. Entre los tipos que se desglosan en el atlas figuran tres especies que nunca antes habían sido halladas en esta parte del mundo y que se han encontrado en zonas de Valladolid y Segovia.

El atlas presentado hoy por el consejero de Medio Ambiente está elaborado por Juan Antonio Sánchez y Aurelio García, quienes señalaron durante la presentación que se trata de un libro que recoge aspectos científicos y divulgativos relacionados con los hongos, de modo que, además de mostrar todas las especies que es posible localizar en Castilla y León, también recogen el modo en que se deben recoger para garantizar la supervivencia de la especie, así como también aquellas especies que se encuentran en peligro y que no es aconsejable cortar.

El libro es fruto de un profundo estudio que también se analiza la situación micológica por provincias, de modo que León destaca por la biodiversidad de especies mientras que Soria lo hace por la cantidad de hongos que aparecen en sus masas arboladas.

Por provincias, en Ávila se recogen especies en Gredos y Valle del Tiétar, Alberche, Alto Tormes, Piedrahíta y Barco de Ávila; en Burgos, las zonas más prolíficas son el Valle de Valdelaguna y Zamanzas, el Valle de Losa, Trespaderne y Oña. León, por su parte, tiene varias zonas de recogida como son la comarca de Babia, Boñar, Cistierna, Riaño, Bierzo y los pinares de la zona del Teleno. En Palencia destacan todas las estribaciones de la cordillera cantábrica, mientras que en Salamanca son varias sierras: la de Béjar, Francia y Gata, donde se concentra la mayor cantidad de especies.

En Valladolid, como en Segovia, las zonas de mayor afluencia son las de pinares. En esta segunda destacan las zonas de Cuéllar, Coca, Cantalejo y Sepúlveda, así como Riaza, Revenga y Navafría. En Zamora, se dan ejemplares en el conjunto de la provincia y, particularmente, en Sanabria y la Sierra de la Culebra.

Finalmente, Soria es la provincia con mayores aprovechamientos micológicos, con numerosas zonas de recgida. De esta provincia destaca que es la única que comercializa trufas, tanto de plantaciones como de ejemplares silvestres.

Cuatro nuevas especies

El libro recoge la existencia de 1.050 especies en todo el territorio regional, y destaca excepcionalmente la recogida de tres especies nuevas, de cuya existencia en Castilla y León no se había tenido constancia hasta ahora. Estas especies son Inocybe, aparecida en Aldeamayor de San Martín y la Santa Espina; Plectania en Viana de Cega; y, finalmente, una especie localizada en Miguelañez, Segovia, cuyas características son típicas de zonas tropicales y hasta ahora no se habían localizado ejemplares en Castilla y León.

Por especies, las más comunes en la Comunidad son los boletus, níscalos, la seta de San Jorge o seta de primavera, el rebozuelo, la seta de corro, la amanita de los césares y las trufas de Soria, que no son tan importantes por la cantidad como por el elevado precio que alcanzan en zonas de Francia e Italia.

 

Importancia del sector
Con este atlas se espera también contribuir a dar a conocer la micología como un sector económico que puede resultar importante en algunas zonas de la región. De hecho, durante la última campaña, se comercializaron en la región 5.000 toneladas de setas, con un volumen de negocio aproximado de 30 millones de euros. Además, según un estudio realizado por la Escuela Superior de Ingeniería Agraria de la Universidad de Valladolid, proporciona anualmente más de 100.000 salarios.

En total hay 25 empresas en Castilla y León dedicadas a la transformación o comercialización de hongos, y la Junta colabora con este sector apoyando el proyecto MYAS, que comenzó en 2004 como proyecto piloto en la zona de Soria para poner en valor este recurso. Este proyecto cuenta con un presupuesto de 1'1 millones de euros y un plazo de ejecución hasta 2006.