La Universidad de León investigará los problemas que plantean la producción y comercialización internacional de transgénicos
MJF/DICYT Una investigación dirigida por el catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de León Romualdo Bermejo analizará los problemas de producción y comercialización internacional que plantean los productos transgénicos, así como las trabas legislativas impuestas en el caso de la Unión Europea, que dificultan el desarrollo de este mercado. La investigación cuenta con una subvención de 6.000 euros a través del Programa de Apoyo a la Investigación de la Junta de Castilla y León, y se prolongará durante un plazo de tiempo de tres años.
Romualdo Bermejo ha explicado a DICYT que la tesis de la investigación es exponer que “si se toman las debidas precauciones y se realiza un tratamiento científico adecuado, se puede conseguir una producción bastante mayor que puede constituir un aliciente importane para la producción agrícola sin necesidad de incrementar la superficie de cultivo”. En este sentido, precisa que los cultivos transgénicos pueden incrementar la producción hasta en un 30% con la misma extensión de terreno que la utilizada en cultivos tradicionales.
Sin embargo, según el especialista en Derecho, en la Unión Europea la legislación existente al respecto es muy estricta, y exige autorizaciones especiales a los agricultores que quieran producir cultivos transgénicos. Estas trabas contrastan, tal y como precisa, con las directrices marcadas por la Organización Mundial de la Salud (OMC), que permiten la libre circulación de estos productos salvo en los casos que se compruebe que pueden ser perjudiciales para la salud.
El catedrático leonés señala que estas medidas restrictivas impuestas en el marco de la Unión Europea han provocado quejas por parte de países que gozan de mayor libertad para comercializar estos productos como Estados Unidos, que ha presentado una demanda a la OMC al considerar que las trabas europeas frenan la expansión de su mercado.
Romualdo Bermejo también explica que entre los países europeos más restrictivos se encuentran Francia y Austria, en los que las barreras impuestas responden más a un afán proteccionista de su propia agricultura y mercado que a prejuicios contra los productos transgénicos, según indica.
Ventajas de los transgénicos
El director de la investigación detalla las múltiples ventajas que ofrece los cultivos de productos transgénicos que, según precisa, además de aumentar la producción, resultan más resistentes contra epidemias y ciertas clases de clima y requieren menos cantidad de pesticidas e insecticidas. Este último aspecto permite un abaratamiento de costes, aunque el precio pagado por las semillas es más alto que el de las normales.
La investigación abarca el cultivo de todo tipo de productos transgénicos, entre los que en la actualidad los más demandados son el maiz y la soja. Tambien señala Bermejo que los productos transgénicos son los empleados en momentos de crisis humanitarias y que incluso algunas empresas los están comenzando a emplear para incorporar vitaminas en los productos de forma que luego puedan ser exportados a países subdesarrollados que sufren carencias de esas vitaminas.
El análisis de las dificultades de la producción y comercialización de productos transgénicos adquiere más importancia en el momento de expansión en el que se encuentran. Según explica el profesor, cada vez se abren más expectativas y hay una mayor aceptación sobre ellos y, según indica, son sobre todo aplicados en países con deficiencias alimentarias como China e India.