Technology Spain , León, Friday, June 03 of 2005, 17:33

Los expertos en tecnologías inteligentes enfocan sus líneas de investigación a la comunicación entre productos

Su aplicación en sectores como la seguridad alimentaria pueden servir para conocer en todo momento la situación y recorrido de cada alimento

MJF/DICYT Los avances de las tecnologías inteligentes abren ambiciosas líneas de investigación de futuro que plantean la creación de redes de comunicación entre los propios productos en lugar de entre ordenadores, como hasta el momento. Así lo explica a DICYT el coordinador del Grupo de Investigación de Tecnologías Inteligentes de Gestión de la Universidad de León, Enrique López, que esta mañana ha impartido una conferencia sobre este tema en la Escuela de Ingenierías Industrial e Informática.

 

La comunicación entre productos significa que las propias etiquetas adosadas a los productos puedan tener inteligencia y mecanismos de comunicación para intercambiar información entre ellas, según detalla Enrique López, también profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de León. Esto se puede traducir en aplicaciones en campos como el de la seguridad alimentaria, para conocer en todo momento la ubicación de cada producto, el recorrido realizado desde su origen, el tiempo que han permanecido en cada sitio por el que han pasado y, en definitiva, todo aquello que se engloba dentro de la trazabilidad de los productos.

 

Aplicación en el sector de la pizarra

 

Entique López apunta que otra de las aplicaciones posibles puede ser en el sector de la pizarra, para saber la situación en la que se puede encontrar el proceso de fabricación de las piezas. Según señala, todas estas aplicaciones se enmarcan en el desarrollo de productos inteligentes y, en concreto, de la denominada ciberfábrica, que plantea el desarrollo de cadenas de abastecimiento inteligentes para que sean los propios productos los que coordinen la actividad.

 

Sin embargo, las tecnologías inteligentes dan lugar a un abanico de innovaciones más amplio, que abarca desde algoritmos geométricos a redes neuronales y sistemas de hormigas. Según explica Enrique López, estas técnicas "en muchos casos emulan el comportamiento de la naturaleza, se inspiran en la naturaleza y lo mimifican en el ordenador". En este sentido señala que "la primera aplicación que hicimos fue una red neuronal que permitía segmentar los clientes de una caja de ahorros". Según precisa, se trataba de un mecanismo que emulaba el comportamiento cerebral humano para determinar cuál sería el perfil de cada cliente, por ejemplo, a la hora de solicitar una hipoteca.