Nutrition Spain , Castilla y León, Thursday, January 07 of 2010, 17:16

Un estudio prevé determinar las particularidades constructivas de los edificios de la región

El objetivo del trabajo, que llevarán a cabo investigadores vallisoletanos, es mejorar la gestión de los escombros y la calidad de los materiales reciclados

CGP/DICYT Según las estimaciones del Ministerio de Medio Ambiente, durante 2010 se generarán 1.295.727 toneladas de RCD (Residuos de Construcción y Demolición) en Castilla y León. Los expertos calculan que, aproximadamente, el 80 por ciento de estos escombros pueden reutilizarse en forma áridos, por ejemplo, si son tratados en una planta de reciclaje donde se clasifiquen, limpien y machaquen. Con el objetivo de mejorar la gestión de los RCD que se producen en la región y la reutilización de materiales, la empresa vallisoletana Reciclados Sostenibles (Recso) prevé iniciar un proyecto de investigación sobre las particularidades constructivas de los edificios de la comunidad.

 

Pilar Alonso, profesora del Departamento de Construcciones Arquitectónicas de la Universidad de Valladolid y responsable de I+D+i de la compañía, ha explicado en declaraciones a DiCYT que, dependiendo de la edificación, varían las características de los RCD. Así, en el estudio se tendrán en cuenta variables como el tipo de actividad que origina el recurso, la construcción o demolición que lo genera, la edad de la infraestructura, la fase de avance de la obra o los criterios de separación de escombros adoptados por los constructores.

 

Conocer estas tipologías, señala, es clave para llevar a cabo un tratamiento adecuado de los residuos y prever el rendimiento que puede obtenerse de ellos. “Se trata de un proyecto sencillo conceptualmente pero necesario. Primero hay que realizar un estudio bibliográfico e histórico sobre los tipos de edificación, como locales comerciales, viales, hospitales, colegios o viviendas donde puedan hacerse reformas o se puedan demoler. El objetivo es determinar la tipología de residuos qué va a llegar a la planta de tratamiento y estimar su volumen”, precisa.

 

El porcentaje aproximado de material que no puede procesarse en la planta, como lámparas, cables, tuberías o plásticos, podría establecerse en cada tipología mediante el estudio, lo que favorecería el control de las entradas a la planta, su acopio diferenciado y un tratamiento específico.

 

Trabajo pionero

 

Tal y como apunta Pilar Alonso, se trata de un trabajo pionero a nivel regional. A escala nacional sí se han elaborado proyectos similares, aunque un estudio específico sobre Castilla y León en necesario, a su juicio, dadas las diferencias constructivas que existen respecto a otras zonas como Madrid, País Vasco o Cataluña, donde ya se han caracterizado las obras.

 

El objetivo es dar continuidad a este trabajo de I+D+i, cuya duración será cercana a los 15 meses, con la realización de otros proyectos. A largo plazo, concluye la profesora, se llevarán a cabo estudios para la caracterización pormenorizada de los materiales entrantes, con su identificación metálica, física, química y mineralógica. La realización de ensayos con el producto de salida, una vez ha sido machacado, y la búsqueda de aplicaciones según la normativa en carreteras u hormigones reciclados, por ejemplo, también centrarán próximos trabajos.

 

La gestión de residuos de obra, obligatoria
Según el Real Decreto 105/2008, por el que se regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición, los desechos de la construcción deben ser gestionados obligatoriamente por aquellos que los generan o ser entregados a entidades autorizadas, como la compañía vallisoletana, la única en la región que cuenta con las licencias precisas. La experta advierte que, en estos momentos, la separación de los RCD es un proceso que raramente se realiza en el origen de pequeñas obras y reformas, cuyos residuos suelen arrojarse de forma indiscriminada a vertederos, una alternativa más económica pero inadecuada. En la planta de tratamiento que Recso tiene ubicada en el término vallisoletano de San Martín de Valvení, el 90 por ciento de las entradas más “limpias” proceden de demoliciones, mientras que el cien por cien de las más “sucias” tienen su origen en sacos y contenedores con origen en demoliciones no seleccionados.