Nutrition Spain , Valladolid, Tuesday, March 17 of 2009, 17:56

Un total de 35 empresas y socios tecnológicos formarán un clúster de Biotecnología Agroalimentaria en Castilla y León

El objetivo es apoyar al sector agroalimentario de la región mediante soluciones biotecnológicas que puedan aumentar su competitividad

CGP/DICYT Un total de 35 empresas y socios tecnológicos formarán un clúster de Biotecnología Agroalimentaria en Castilla y León, tal y como se ha avanzado hoy en la jornada La biotecnología, motor de competitividad en el sector alimentario. Casos de éxito, celebrada en Valladolid en el marco del XII Salón de la Alimentación Alimentaria. El objetivo de esta iniciativa radica en apoyar al sector agroalimentario de la región a través de soluciones biotecnológicas que puedan aumentar su competitividad en el mercado.

 

Según ha explicado a DiCYT Cristina Ramírez, responsable de la Línea de Investigación en Biotecnología del centro tecnológico Cartif, la jornada se ha organizado “como primera acción del clúster, que todavía no se ha formado como asociación, para reunir a todos los agentes en torno a casos concretos de éxito de aplicación de Biotecnología en alimentación”. De este modo, tras dos ponencias introductorias sobre Innovación en Alimentación y Biotecnología y Trazabilidad y Seguridad Alimentaria, varias empresas han expuesto problemas y la solución que supone la intervención biotecnológica.

 

Así, el doctor Manuel Rey, de la compañía NBT Newbiotechnic, ha incidido en el caso del pimentón de la Vera, un producto “único en el mundo” reconocido por su aroma, sabor y estabilidad de color; caracterizado por su método de producción, mediante secado en horno de leña, y eje del desarrollo económico de toda la comarca de la Vera, en Cáceres. Gracias a la biotecnología, se logró un sistema “antifraude” tras producirse casos de adulteración del producto en otras regiones, que ponían en peligro la credibilidad del pimentón de la Vera. En este sentido, se desarrolló un sistema de identificación y control de calidad basado en ADN que permite la garantía del producto.

 

Por otro lado, el doctor Javier Benito Andrés, del Parque Científico de Madrid, se ha centrado en la contribución de la vigilancia tecnológica a la mejora del vino, ya que ha logrado remediar una levadura alterante de este producto que se forma en sus fases tempranas y que no era posible de detectar hasta el final del proceso. Finalmente, el doctor Germán Naharro, de la compañía Bioges Starters, ha tratado los starters en las industrias cárnicas, relativos a la fermentación que conlleva la fabricación de embutidos. Esta se produce de forma “libre” si no se toman las medidas biotecnológicas adecuadas, un proceso “seguro y rápido” que elimina la aparición de bacterias patógenas derivadas de un proceso de fermentación no controlado.

 

Innovación, sofisticación estratégica e internacionalización


El fin de la difusión de estos casos de éxito se encuentra en la concienciación de todos los agentes implicados en el futuro clúster sobre las ventajas de la biotecnología. Esta organización pretende “cubrir todos los agentes, empresas agroalimentarias, biotecnológicas, centros de investigación y universidades” para el fomento de la innovación en el sector de la alimentación, la sofisticación estratégica o la internacionalización. Cristina Ramírez ha señalado que ya se ha presentado un Plan Estratégico para que el Gobierno estatal otorgue una subvención al clúster y que en el plazo de un mes se espera dar forma jurídica de “asociación” a la iniciativa.