Social Sciences Spain , Valladolid, Wednesday, December 14 of 2005, 16:00

Una escultura tamaño natural de Einstein recibe desde hoy a los visitantes del Museo de la Ciencia

Este recinto museístico es el más visitado de cuantos hay en la ciudad, y ya ha superado los 120.000 asistentes

BGA/DICYT Una escultura a tamaño natural de Albert Einstein recibe desde hoy a los visitantes del Museo de la Ciencia que accedan al recinto por la Plaza Norte. Esta figura está sentada en uno de los bancos exteriores y ha sido cedida por la Diputación de Valladolid con motivo de la celebración del 50 aniversario de la muerte de un genio sin cuya aportación, como recordó el director del museo, José Antonio Gil Verona, “el mundo actual no sería como es”.

En la presentación de la escultura participaron el presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano; el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva; el escultor vallisoletano autor de la obra, Luis Santiago; y el director del museo, además de otras autoridades.

La figura está realizada en bronce con una fundición a la cera perdida y tiene 140 centímetros de alto, por un frente de 100 centímetros de fondo y un fondo de 90. El coste total ha sido de 30.000 euros, y el sabio aparece en actitud pensativa, sentado, con unos papeles, unos apuntes y un lapiz.

Esta estatua será un aliciente más para un recinto museístico que ya se ha alzado como el que más visitas recibe al año en toda la ciudad, alcanzando en este ejercicio los 120.000 visitantes. 

La figura de un genio

El director del Museo de la Ciencia, José Antonio Gil Verona, quiso destacar durante la presentación, la importancia de la figura de este sabio suizo que realizó su aportación científica mientras trabajaba en una oficina de patentes. Gil Verona explicó cómo sus descubrimientos supusieron tal revolución en la Física de su tiempo que se puede considerar que “nunca antes había cambiado tanto la Ciencia en tan poco tiempo y por la aportación de una única persona”, resaltó. 

Precisamente en 2005 se ha conmemorado el Año de la Física o Año de Einstein, y el director del Museo explicó que el mundo, tal y como hoy lo conocemos, no sería igual sin las aportaciones realizadas por este científico, ya que del desarrollo de las mismas han surgido entre otras aplicaciones los ordenadores, grabadoras, dvd, microondas e, incluso, el alumbrado público, tal y como es hoy en día.

Sin embargo, Gil Verona tampoco quiso olvidar la dimensión humana de Einstein, y destacó que se trataba de un amante de la música y un pacifista y inconformista convencido, que abogaba por el desarrollo como un modo de mejorar la vida y el bienestar social.