El Ayuntamiento de Ávila reduce a la mitad la colonia de palomas de la ciudad
Eduardo Cantalapiedra/DICYT El Ayuntamiento de Ávila, a través de la Concejalía de Medio Ambiente y en colaboración con la empresa Arbórea, logró capturar 3.000 palomas domésticas durante los últimos dos años, reduciendo así la población censada de esta ave a la mitad en la capital castellana. Así lo confirma el biólogo jefe de Arbórea, Carlos Bernabéu, quien en declaraciones a DICYT subraya que el trabajo de control de aves urbanas realizado demuestra que actualmente hay en la capital abulense alrededor de 3.800 ejemplares. Y es que, según este experto, los problemas existentes en Ávila por el aumento de dichos pájaros se deriva de su buena adaptación a la ciudad como punto de cría y de dormidero.
Los sistemas de control para evitar la proliferación de palomas se centran en la colocación de trampas, que hasta ahora les ha permitido capturar "la mitad de la población anual", apunta Bernabéu, quien asegura además que "este sistema está siendo bastante exitoso, sobre todo en la zona norte de la ciudad, mientras que en el sur seguimos buscando más puntos para su colocación". Hay en estos momentos repartidas por Ávila 20 trampas de pequeñas dimensiones y dos jaulas grandes en cebaderos de ganado.
Otro de los sistemas puestos en marcha está relacionado con el trabajo en los cebaderos del ganado, donde las palomas acuden a comer pienso. Para evitarlo se están colocando redes que dificulten el acceso de las aves a la comida. Y es que, según Carlos Bernabéu, existe una "relación directa entre el volumen de palomas presentes en esta ciudad y el de cebaderos intensivos de ganado existentes en sus alrededores".
Pájaros molestos
Pero además, existen sistemas disuasorios de las agrupaciones de estorninos en los principales parques de la ciudad, así como una campaña de control y erradicación de inmuebles ruinosos que sirven de palomares incontrolados, afean la capital y suponen un riesgo de derrumbe.
En Ávila se concentran alrededor de 3.800 ejemplares de la paloma doméstica (columba livia), que forman bandadas para beber, alimentarse, dormir y sestear. Anidan en oquedades de los monumentos, cornisas y casas abandonadas, y se refugian en cubiertas protegidas del viento. Empezando en primavera y a lo largo de los meses de más calor, estas palomas se dispersan por toda la ciudad para anidar, circunstancia que está ocurriendo en estos momentos, y es entonces cuando su presencia se hace más evidente. Su proliferación en Ávila es bastante reciente, y está muy ligada al empleo de pienso en los cebaderos de ganado del perímetro urbano.
Otra especie también muy común en esta ciudad es el estornino (stumus) en sus dos vertientes, los negros y los pintos. Los primeros, nidificantes, se agrupan en dormideros durante los meses de verano en los parques urbanos, y transmiten información sonora importante para localizar los mejores puntos de alimentación al día siguiente. En invierno aparecen los grupos migratorios de estornino pinto, más reducidos, que aprovechan los cebaderos de ganado para comer.
La tórtola turca (streptopelia decaocto), recién llegada a Ávila; la urraca (pica pica), inteligente córvido que aprovecha todo tipo de recurso alimenticio novedoso; las grajillas (corvus monedula), que en esta ciudad aprovechan los huecos de los monumentos patrimoniales; y el gorrión común (passer domesticus) omnipresente compañero del hombre, completan la fauna aviar presente en la capital abulense.
| Colaboración ciudadana | |
| Con el objeto de mantener las poblaciones de aves dentro de unos límites aceptables, el ayuntamiento ha editado un folleto dirigido a la ciudadanía con sugerencias útiles. Entre las mismas figura evitar alimentar a las aves urbanas y desechar adecuadamente los restos orgánicos en los contenedores de basura. En el caso de encontrar algún nido de paloma doméstica en un balcón, hay que retirar los huevos y desecharlos, reduciendo así el éxito reproductor de estas aves. Otros consejos hacen referencia a la producción de agrupaciones de aves en la cubierta o patios interiores de las viviendas, en cuyo caso es necesario instalar sistemas disuasorios tales como hileras de pinchos acerados o redes disponibles en ferreterías. La limpieza y desinfección de los puntos donde se encuentren deyecciones de aves y la reparación rápida de las aberturas en cubiertas o desvanes de las casas, también figuran entre esas sugerencias municipales, al igual que el impedimento del acceso de las aves silvestres a los comederos de los animales domésticos. |