El Ayuntamiento de Salamanca y Cartif instalan sensores para medir la calidad del aire
JPA/DICYT El Ayuntamiento de Salamanca y el centro tecnológico Cartif dan un nuevo paso en el desarrollo del proyecto “Red Extensa de Sensores de Calidad del aire para una Administración del Tráfico urbano Amigable con el Medio ambientE” (RESCATAME), una iniciativa pionera en España que persigue reducir los niveles de contaminación derivados del tráfico. El concejal de Medio Ambiente, Emilio Arroita, acompañado de la directora de Gestión de la División de Medio Ambiente de Cartif, María Dolores Hidalgo-Barrio, han colocado esta mañana parte de los 35 sensores de medición de la calidad del aire, denominados 'motas', que se instalarán en Salamanca. En concreto, ha explicado el concejal, se instalarán 10 motas en la calle Álvaro Gil y 25 en la Avenida de Los Cipreses.
Emilio Arroita ha recordado que esta actuación corresponde a una de las fases incluidas en el citado proyecto que acogió el Ayuntamiento de Salamanca con una duración de tres años (2010-2012) con la idea de dar un paso más en el control de la contaminación atmosférica originada por el tráfico rodado. Aunque la ciudad ya tiene unos niveles de contaminación bajos, y dentro de los límites de la legislación nacional y europea, este proyecto pretende contribuir a establecer la relación existente entre tráfico rodado y la contaminación del aire en la ciudad de Salamanca, según la información facilitada por el Ayuntamiento de Salamanca y recogida por DiCYT.
El concejal de Medio Ambiente ha recordado que el alma del proyecto es una red de sensores ubicados en puntos estratégicos de Salamanca que permiten recoger información relevante relativa al tráfico y a los niveles de contaminación que éste genera, para que a través de modelos informáticos, pueda realizar predicciones de niveles de contaminación en tiempo real, calcular los efectos de posibles escenarios de regulación del tráfico, y realizar un ajuste entre medidas tomadas para el control del tráfico y reducción de los niveles de contaminación alcanzados.
Conclusiones del estudio
La colocación de las 'motas' se realiza después de varios meses de trabajo en los que se ha recopilado información sobre la meteorología en la zona, concentraciones de fondo de los contaminantes, señalización de tráfico y flujo de tráfico. De los estudios realizados en estos meses se ha llegado a interesantes conclusiones como que las concentraciones más elevadas de óxidos de nitrógeno se dan en los meses más calurosos y que cuando hay niveles altos de dióxido de nitrógeno no hay niveles altos de ozono. Asimismo, ha subrayado el concejal de Medio Ambiente, el estudio demuestra que ninguno de los contaminantes estudiados, en ninguno de los casos, supera el valor límite establecido por la legislación vigente.
Una vez que concluya la fase de medición de las 'motas' continuarán desarrollándose las fases incluidas en el proyecto y se estará en condiciones de seleccionar los mecanismos de control de tráfico más viables y adecuados a la ciudad de Salamanca.
El proyecto está coordinado por el centro tecnológico Cartif y sus socios son, además del Ayuntamiento de Salamanca, la Sociedad de Estudios PyG y el European Business and Innovation Centre Network. Su coste es de unos 2'5 millones de euros y está financiado por el programa europeo LIFE+, para la aplicación de tecnologías novedosas.
La aplicación de este proyecto es un hito para la ciudad de Salamanca del que se beneficiarán principalmente los ciudadanos, según ha asegurado Emilio Arroita, quien ha afirmado que la contaminación atmosférica es una de las preocupaciones para el Ayuntamiento, a pesar de ser Salamanca una de las ciudades con mejor calidad del aire de España.
Este programa contribuirá notablemente en la búsqueda de soluciones para disminuir las emisiones contaminantes procedentes del tráfico de vehículos. En Salamanca, se estima que esta contaminación representa entre el 75% y el 80% de la contaminación total de la ciudad.