El director general del Instituto de Estudios Económicos asegura que España ha negociado mal el Protocolo de Kyoto
BGA/DICYT El director general del Instituto de Estudios Económicos y catedrático de Economía Aplicada de la UNED, Juan Emilio Iranzo ha señalado hoy en Valladolid que España ha negociado mal su posición dentro del protocolo de Kyoto, al igual que ha ocurrido con otros países vecinos, y alerta de que esto supondrá un coste en el futuro de entre 1.000 y 2.000 millones de euros anuales.
El economista ha visitado esta noche Valladolid con motivo de su conferencia dentro del ciclo organizado por el Consejo Social de la Universidad. En su charla abordó las implicaciones que el Protocolo de Kyoto tendrá para España y explicó el futuro que se espera de la puesta en marcha de las medidas que conlleva.
Iranzo hace este análisis relacionando el desarrollo económico y la demanda de energía y asegura que en un primer estadio de desarrollo se incrementa la demanda de petróleo, como ocurre con China actualmente, sin embargo, en un estado más avanzado, la demanda es de energía eléctrica y eso es lo que está ocurriendo con España.
Según explica, España no es el país que más emisiones de CO2 genera per cápita. Sin embargo, desde que el Protocolo de Kyoto se negociara, se ha convertido en el país que más ha incrementado sus emisiones, en concreto en un 45%, debido al desarrollo alcanzado en esos años. Por eso, la actual forma de penalizar, en función del incremento de emisiones y no en emisiones per capita, perjudica claramente a nuestro país frente a otras naciones europeas.
Además, según ha señalado Iranzo a DICYT minutos antes de su exposición, España deberá comprar derechos de emisión en los próximos años para poder hacer frente al incremento en sus cifras de emisiones, y teniendo en cuenta que cada derecho ha subido de 10 a más de 20 euros, eso supondrá un coste anual para el país que oscilará entre los 1.000 y los 2.000 millones de euros.
Para intentar moderar este panorama, el experto aboga por la renegociación de dicho acuerdo, pero también por incrementar el uso de energías renovables y volver a apostar por la energía nuclear como ya han hecho países como Finlandia y Francia, ya que “se cometió un gran error con el parón nuclear que se amparó en que no crecería la demanda de energía eléctrica y no fue así”. Iranzo aboga por mantener las centrales que hay ahora en funcionamiento, pero también porque “de manera inmediata se adopten decisiones para reactivar la energía nuclear, ya que hasta que podamos disponer de esas nuevas centrales pueden pasar 10 años”, alerta.
El experto también pone en duda la eficacia del Protocolo de Kyoto por otras cuestiones. Explica que “China ha incrementado en un año las emisiones en la misma cantidad que se pretendía reducir en toda Europa, así que tengo grandes dudas de que sirva para algo, porque no está claro que se vayan a conseguir reducir las emisiones y además Europa sale especialmente mal parada porque le supone un incremento de costes y no es un territorio al que le sobra competitividad”.